La administradora de la tienda deberá cumplir 21 meses de cárcel y abonar más de 12.000 euros como indemnización
Confirman la condena por estafa tras vender cocinas de menor calidad que las acordadas
La administradora de la tienda deberá cumplir 21 meses de cárcel y abonar más de 12.000 euros como indemnización
El TSJ confirma la pena de prisión a la responsable de una tienda que engañó a dos clientas
El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León ha confirmado la condena a la administradora de una tienda de cocinas de Palencia por un delito continuado de estafa tras acreditar que vendió muebles de una marca inferior haciéndolos pasar por otros de mayor calidad y precio, aprovechando la imagen comercial del establecimiento.
El negocio era distribuidor oficial de una firma francesa de cocinas, cuya imagen corporativa, logotipos y publicidad estaban visibles en el local, lo que generaba confianza entre los clientes que acudían expresamente buscando esa marca.
Sin embargo, ante las dificultades económicas que atravesaba la empresa, la responsable comenzó a comercializar desde 2015 cocinas de otra marca distinta, más barata y de menor calidad, sin informar de ello a algunos compradores.
La sentencia considera probado que al menos dos clientas adquirieron sus cocinas convencidas de que pertenecían a la marca francesa anunciada en el establecimiento, pagando importes superiores a 8.500 euros en cada caso.
Tras la instalación, ambas cocinas comenzaron a presentar defectos de funcionamiento y acabado. Cuando intentaron reclamar, las clientas comprobaron que el comercio había cerrado y tuvieron que dirigirse directamente al fabricante oficial, cuyos técnicos verificaron que los muebles instalados no correspondían a su marca, sino a otra diferente y de menor valor.
El fabricante asumió finalmente la sustitución completa de ambas cocinas sin coste para las afectadas, lo que supuso un desembolso superior a 12.000 euros entre materiales, transporte y montaje, cantidad que ahora deberá ser indemnizada por la condenada.
La resolución judicial confirma que la responsable era plenamente consciente del cambio de producto y que nunca comunicó a las compradoras la diferencia de marca ni de precio, circunstancia determinante para apreciar el engaño. Según recoge el fallo, las clientas no habrían aceptado la compra ni abonado esas cantidades de haber conocido la verdadera procedencia de los muebles.
El tribunal también descarta que existiera un delito contra la propiedad industrial por el mantenimiento temporal de rótulos y material publicitario de la marca francesa, al considerar que respondió a la crisis económica del negocio y no a una intención específica de vulnerar derechos de marca.
De este modo, el TSJ ratifica íntegramente la sentencia de la Audiencia Provincial de Palencia, que impone a la acusada una pena de 21 meses de prisión, además de la obligación de indemnizar a la empresa perjudicada con 12.145,50 euros por los gastos asumidos para reparar el perjuicio causado.








