El auto del juez que atribuye un delito de tráfico de influencias al expresidente Zapatero

El juez Calama cree que el entorno de Zapatero conoció la ayuda a la aerolínea Plus Ultra antes de concederse

imagen
El auto del juez que atribuye un delito de tráfico de influencias al expresidente Zapatero
Agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, tras los registros. (Foto: EFE)
El autor esIsabel  Rodríguez
Isabel Rodríguez
Lectura estimada: 5 min.
Última actualización: 

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama considera que la estructura jerarquizada de tráfico de influencias presuntamente "liderada" por el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero fue informada de la concesión del préstamo a Plus Ultra cerca de un mes antes de su aprobación definitiva, publica Efe. 

En el auto de imputación del expresidente, el magistrado destaca que la capacidad de influencia de la red para acceder a información privilegiada quedó patente en febrero de 2021.

En esa fecha, dos de los investigados celebraron en un intercambio de mensajes la concesión de la ayuda de la SEPI a Plus Ultra antes de la decisión formal del Consejo Gestor del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas y de su aprobación definitiva que se llevó a cabo el 9 de marzo.

De lo investigado, el juez deduce que la influencia ejercida por esa estructura liderada por Zapatero no se dirigió a obtener un trato general o una expectativa indeterminada, sino a la consecución de una resolución administrativa concreta: la aprobación y desembolso de la ayuda pública solicitada por Plus Ultra en el marco del Fondo de Apoyo a la Solvencia.

La secuencia temporal de reuniones, contactos y comunicaciones −incluyendo el acceso anticipado a información privilegiada sobre la inminente concesión de la ayuda−, evidencia que la red actuó con la finalidad específica de influir en la decisión del órgano competente, que finalmente concedió una ayuda a la aerolínea de 53 millones de euros.

Para el juez, estos hechos pueden ser calificados como un delito de tráfico de influencias de los articulo 428 a 430 del Código Penal, que sanciona la conducta de quien influye en un funcionario o autoridad o en otra persona que pueda influir en ellos, prevaliéndose de una situación derivada de su relación personal o jerárquica, con la finalidad de obtener una resolución que pueda generar directa o indirectamente un beneficio económico.

El instructor señala que concurren por tanto los requisitos típicos del delito de tráfico de influencias: existencia de una influencia ejercida o simulada, orientación a la obtención de una resolución administrativa concreta y vinculación funcional entre la influencia y el beneficio económico pretendido, todo ello en el marco de una red organizada y jerarquizada que habría actuado en favor de Plus Ultra y cuyos beneficios económicos habrían sido canalizados hacia José Luis Rodríguez Zapatero y su entorno más próximo.

En esta estructura de tráfico de influencias, presuntamente liderada por Zapatero, según el juez, Julio Martínez Martínez, propietario de la consultora Análisis Relevante, desempeñaría un papel destacado en distintos niveles: como interlocutor habitual de los clientes de la red, como receptor y ejecutor de instrucciones directas del expresidente del Gobierno y también como responsable de un entramado societario destinado a canalizar los fondos percibidos de dichos clientes.

La transferencia de estos fondos al entorno societario se habría formalizado mediante contratos, generalmente de asesoría o consultoría, utilizados como mera justificación documental frente a terceros "para justificar el trasvase de fondos" a Zapatero y su entorno.

La gestión cotidiana de la red correspondería a un tercer nivel jerárquico, integrado por María Gertrudis Alcázar Jiménez, secretaria de la oficina de José Luis Rodríguez Zapatero, quien ejecutaría directamente las órdenes impartidas por este, recoge Efe. 

Por su parte, Cristóbal Cano Quiles, asumiría un rol equivalente al de María Gertrudis, actuando como gestor diario del entorno societario controlado por Julio Martínez Martínez, manteniendo además un contacto fluido con María Gertrudis.

Los investigados, sobre el peso de Zapatero: "Nuestro pana está detrás"

Los investigados en el caso Plus Ultra abordaron en múltiples conversaciones la capacidad de decisión e influencia del expresidente Zapatero, con mensajes tales como "Nuestro pana Zapatero detrás" o "Lo tiene Grupo Zapatero".

Así se desprende del auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, al que ha tenido acceso EFE, y que está plagado de conversaciones que se remontan a 2020, en torno a la necesidad de la aerolínea de conseguir "las ayudas", como una en la que el presidente y cofundador de Plus Ultra, Julio Martínez Sola, que fue detenido el año pasado en el marco de esta causa, dice: "como dice un amigo, vamos a follar aunque tengamos que pagar un poquitín".

Respondía así Martínez Solá a un accionista de la aerolínea, Rodolfo Reyes, cuando le informó de la posibilidad de obtener ayuda de Zapatero, ante lo que el presidente de Plus Ultra, según el auto, admitió la "posibilidad de realizar pagos para ello".

Antes de esta conversación, Reyes había transmitido a dos interlocutores la necesidad de la aerolínea de "llegar a las ayudas". Uno de ellos era Ramón Gordils, que fue alto cargo de la diplomacia venezolana, con quien contactó para "sondear un posible acceso a Zapatero".

"Tú crees que podemos pedir ayuda a Zapatero... tema lobby político Plus Ultra Líneas Aéreas. Ayudas públicas y/o financiamiento", dijo Reyes. "Vayan recorriendo la ruta formal. Y yo busco cómo llegarle a ZP", contestó Gordils.

Antes, Reyes había hablado con una persona identificada en el auto como "Palomero""Tocamos a Ábalos", le dijo, en relación al exministro de Transportes José Luis Ábalos, en prisión preventiva por presunta corrupción en contratos de mascarillas.

Los propios investigados se referían a sí mismos como "equipo" y "boutique financiera" para llevar a cabo esta actividad de tráfico de influencias, según se recoge en el auto y desgrana Efe. 

Operación Tíbet, la operación policial en busca de pruebas

Operación Tíbet ha sido el nombre con el que han bautizado los cuatro registros policiales simultáneos practicados este martes en busca de pruebas sobre la presunta trama de tráfico de influencias por la que un juez ha acordado imputar por primera vez en democracia a un expresidente del Gobierno. 

La región autónoma china ha dado nombre a la operación policial desplegada por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, con registros en distintos puntos de Madrid, incluido el despacho del expresidente Zapatero, en la calle Ferraz, muy próxima a la sede del PSOE, según informan a EFE fuentes próximas a la investigación.

Poco más de cuatro horas ha durado ese registro, en el que también han participado efectivos del Grupo Operativo de Intervenciones Técnicas (GOIT), y que se ha practicado de forma simultánea a los otros tres, incluido el de la agencia de publicidad What The Fav S.L., propiedad de las hijas de Zapatero, Alba y Laura, publica Efe. 

Este ha sido el último en culminar tras más de seis horas de registro en el que las hijas del expresidente han permanecido en el interior de la empresa, en la calle San Germán de Madrid, en el distrito de Tetuán.

Alrededor de las cuatro de la tarde, varios agentes de la UDEF salían de la empresa portando cajas donde se podía leer Operación Tíbet.

0 Comentarios

* Los comentarios sin iniciar sesión estarán a la espera de aprobación
Mobile App
X

Descarga la app de Grupo Tribuna

y estarás más cerca de toda nuestra actualidad.

Mobile App