La soledad no deseada afecta a uno de cada seis castellanos y leoneses

Además, casi cuatro de cada diez que se sienten solos tienen problemas de salud mental

La soledad no deseada afecta a uno de cada seis castellanos y leoneses
Presentación del informe en Valladolid. Agencia Ical.
El autor esAlejandro De Grado Viña
Alejandro De Grado Viña
Lectura estimada: 4 min.

La soledad no deseada afecta al 16,3% de la población de Castilla y León, una cifra que, aunque se sitúa casi cuatro puntos por debajo de la media nacional (20,2%), pone de manifiesto la magnitud de un problema social que afecta especialmente a los jóvenes, las personas con dificultades económicas y quienes carecen de apoyo. Así lo recoge un estudio elaborado por Fundación ONCE y Fundación AXA, presentado en Valladolid, que también advierte de la estrecha relación entre el aislamiento social y los problemas de salud mental.

Los datos revelan que uno de cada cuatro jóvenes de entre 18 y 34 años (25%) sufre soledad no deseada, lo que desmonta la percepción de que se trata de un fenómeno asociado exclusivamente a las personas mayores.

La estrecha relación entre la soledad y la salud mental

Uno de los principales aspectos que aborda la investigación es la conexión entre la soledad no deseada y los problemas de salud mental. Según el estudio, el 18,8% de los castellanos y leoneses presenta algún problema de salud mental, diagnosticado o percibido. De ellos, el 8,9% cuenta con un diagnóstico profesional, mientras que el 9,9% sospecha que puede padecer alguna carencia. 

A estas circunstancias se suma el estigma que todavía rodea a la salud mental. Casi ocho de cada diez encuestados (79,3%) consideran difícil reconocer ante otras personas que tienen un problema psicológico.

Las dificultades económicas y la falta de apoyo

El estudio pone de manifiesto que la situación económica constituye otro factor a tener en cuenta. Entre las personas que tienen dificultades para llegar a fin de mes, el 30% manifiesta problemas de salud mental, el doble que entre quienes afrontan sus gastos con facilidad, donde la proporción se reduce al 15%. Una diferencia similar se observa en la soledad no deseada, que alcanza el 26,3% entre quienes atraviesan dificultades económicas, frente al 12,9% de quienes afrontan una situación más desahogada.

Las redes de apoyo también cobran protagonismo. La incidencia de la soledad se sitúa en el 26,8% entre quienes no disponen de una persona de referencia a la que acudir, mientras que el 12,2% sí cuentan con ese respaldo. Sin embargo, vivir acompañado no garantiza estar protegido. Aunque el problema afecta al 20,2% de las personas que residen solas, también alcanza al 15,5% de quienes comparten vivienda con otras personas.

El informe también identifica diferencias entre distintos colectivos. Entre las personas LGTBI+, la prevalencia de la soledad no deseada alcanza el 44,1%, frente al 14,4% de las personas heterosexuales. Por su parte, el 23,3% de las personas con discapacidad manifiesta esta situación, frente al 15,5% de quienes no tienen discapacidad.

Fundación ONCE y Fundación AXA reclaman una respuesta conjunta

Durante la presentación del estudio, celebrada en Valladolid, el director general de Fundación AXA, Josep Alfonso, defendió la necesidad de abordar la soledad no deseada y los problemas de salud mental. "La soledad nos preocupa como sociedad y como instituciones", señaló Alfonso. "Hablar de salud mental es el primer paso, pero todavía existen estigmas y resistencias", advirtió, al tiempo que reclamó reforzar las políticas de prevención y favorecer que las personas puedan compartir sus experiencias sin miedo al rechazo.

En la misma línea, el director de contenidos del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada de Fundación ONCE, Juan Ignacio Vela, recordó que ambos fenómenos están estrechamente relacionados y pueden reforzarse. "La soledad y la salud mental están vinculadas", afirmó Vela, quien explicó que los problemas psicológicos pueden favorecer el aislamiento, mientras que la ausencia de relaciones sociales y apoyos puede agravar el malestar emocional.

Por su parte, el delegado de ONCE en Castilla y León, Ismael Pérez, reivindicó la importancia del acompañamiento y la colaboración entre instituciones, administraciones y organizaciones sociales para combatir un problema que afecta a personas de diferentes edades y circunstancias.

Valladolid apuesta por la IA para detectar la soledad

Por su parte, el concejal de Personas Mayores, Familia y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Valladolid, Rodrigo Nieto, defendió la necesidad de reforzar las políticas preventivas y comunitarias para actuar antes de que las situaciones de aislamiento se agraven: "Este tipo de estudios nos ayuda a situar el problema y dar contexto a las medidas que estamos desarrollando".

El edil insistió en la importancia de abandonar un modelo centrado exclusivamente en responder a los casos más graves y avanzar hacia actuaciones que permitan identificar los primeros síntomas de aislamiento. "Tenemos que avanzar hacia un modelo preventivo y comunitario, que no se limite a intervenir cuando el problema ya está consolidado", defendió.

La presentación del informe, en la que también participó el vicepresidente de la Diputación de Valladolid, David Esteban, puso de manifiesto la necesidad de reforzar la cooperación institucional y las redes comunitarias para afrontar un problema que, pese a situarse por debajo de la media en Castilla y León, afecta a una parte significativa de su población, especialmente entre el público joven.

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