Carlos Martínez se alinea con Ferraz resta importancia al choque por las listas: "Es normal que haya fricción"
Defiende los cambios en las candidaturas al Senado, que dejan fuera a Tudanca en Burgos y a Bilbao en Palencia, pese a las críticas de dirigentes provinciales
El secretario general del PSOE de Castilla y León, Carlos Martínez, ha restado importancia a las discrepancias internas por los cambios introducidos por la dirección federal en las candidaturas al Senado para las elecciones generales del 29 de noviembre. El dirigente socialista ha defendido que las modificaciones entran dentro de la "normalidad total y absoluta" del funcionamiento del partido, aunque ha reconocido que la elaboración de las listas puede generar tensiones entre los responsables políticos.
"La configuración de un equipo siempre genera fricción", ha admitido Martínez a su llegada al Comité Federal del PSOE, reunido para dar la aprobación definitiva a las candidaturas. El líder autonómico ha evitado entrar en el enfrentamiento entre Ferraz y varios dirigentes provinciales y ha pedido centrar los esfuerzos en la campaña electoral.
La polémica se desató después de que la Comisión Federal de Listas decidiera el viernes modificar las candidaturas propuestas por las organizaciones provinciales de Burgos y Palencia. En Burgos, Luis Tudanca, elegido por el comité provincial como cabeza de lista al Senado, ha sido apartado en favor de Aitana Hernando, actual alcaldesa de Miranda de Ebro.
En Palencia, la dirección federal también ha desplazado a Álvaro Bilbao, elegido por la militancia, para situar a Mariluz Martínez Seijo. La decisión provocó una dura reacción de la alcaldesa de Palencia y secretaria provincial del PSOE, Míriam Andrés, que acusó a Ferraz de "pasarse la voz de la militancia por el forro".
Ante las críticas, el secretario autonómico ha recordado que el PSOE dispone de un reglamento que establece distintos procedimientos para elegir a sus candidatos. Ha subrayado que las primarias dan un papel "absolutamente clave y fundamental" a la militancia, pero ha precisado que la elaboración definitiva de las listas también corresponde a los órganos federales.
Según ha explicado, las propuestas se construyen a partir de las agrupaciones locales y las ejecutivas provinciales, pero deben ser posteriormente refrendadas o modificadas por la dirección federal. "Ayer se culminó todo ese trabajo con la aprobación en la Comisión Federal de Listas de unas candidaturas que tienen ciertas modificaciones", ha señalado Martínez, que ha reconocido la dificultad de elegir entre compañeros cuando se configura un equipo electoral.
Una vez adoptados los cambios, el dirigente ha insistido en que la situación es de "normalidad total y absoluta" y ha reclamado a los socialistas que dejen atrás las diferencias para concentrarse en el objetivo electoral. Su prioridad, ha dicho, es "ganar las elecciones" y presentar un proyecto sólido capaz de atraer al mayor número posible de votantes.
Un acuerdo con el Frente Amplio para el Senado
Martínez también ha defendido el acuerdo alcanzado entre el PSOE y el Frente Amplio para presentar candidaturas conjuntas al Senado en 47 circunscripciones. A su juicio, esta alianza permitirá articular un bloque progresista y dar continuidad a las políticas públicas que, según ha sostenido, garantizan la igualdad de oportunidades.
El líder socialista ha aprovechado su intervención para cargar contra la gestión del Partido Popular y Vox en Castilla y León, una comunidad que, en sus palabras, lleva "prácticamente 40 años" gobernada por la derecha.
Martínez ha criticado las políticas de vivienda, los recortes en partidas públicas relacionadas con los derechos laborales y el retroceso que atribuye a las medidas contra la violencia machista. Frente a ello, ha presentado al PSOE como la opción que defiende los derechos de los trabajadores, la igualdad entre hombres y mujeres y el acceso a la vivienda como un derecho ciudadano.
El dirigente ha planteado las próximas elecciones como una disyuntiva entre dos modelos políticos: una vuelta a la "España en blanco y negro" o una "España arco iris" que, según ha defendido, proteja derechos y mantenga una voz propia en el ámbito internacional.








