Así late la Semana Santa de Palencia
Cuando la luna manda y la tradición permanece
Así late la Semana Santa de Palencia
La Semana Santa no tiene fecha fija, lo decide la luna, y, sin embargo, cada año todo parece volver a su sitio, las calles, los pasos, los silencios. En Palencia, ese pulso entre lo que cambia y lo que permanece se hace más visible que nunca este año, con aniversarios que miran al pasado y novedades que ajustan el presente sin romper la tradición.
En Palencia, donde nueve cofradías agrupan a más de 6.000 cofrades y organizan 17 procesiones, la Semana Santa, que tiene talla de Internacional y actos tan singulares como el toque del tararú, la llamada de los hermanos, el saludo de estandartes o la colación es mucho más que una sucesión de ritos que se repiten en el tiempo.
Pero el tiempo de la Semana Santa palentina se detiene este 2026 en varias efemérides que atraviesan generaciones y hermandades dando fe de la consistencia de una tradición tan arraigada en el imaginario colectivo de la ciudad y en el sentir de sus gentes.
La Real Cofradía Penitencial del Santo Sepulcro, que hunde sus raíces en 1407 y ha solicitado el reconocimiento de la ciudad con su Medalla de Oro, celebra varios aniversarios.
La Virgen de los Siete Cuchillos, una de las imágenes más reconocibles de la ciudad, cumple 120 años. La Dolorosa de tonos azulados que talló con gran realismo Vicente Espinet en 1906 y que representa los Siete Dolores de la Virgen con siete cuchillos clavados en su corazón, dirigirá un año más su mirada al cielo en las procesiones del Santo Entierro (Viernes Santo) y de la Soledad de la Virgen (Sábado Santo) portada a hombros por los hermanos del Santo Sepulcro.
El popular paso de la Borriquilla que reproduce la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén también celebra fecha redonda; siete décadas de que la obra de Víctor de los Ríos saliera por primera en procesión. "Generaciones de cofrades, con orgullo y devoción, han hecho posible que esta estampa siga viva", explica a EFE Ricardo Fernández, presidente de la Hermandad de Cofradías y alcalde del Santo Sepulcro.
La Virgen de la Amargura, de los hermanos nazarenos, captará todas las miradas en un año en que culminará su proceso de Coronación Canónica, y la imagen del escultor Víctor de los Ríos, que sale en procesión portada a hombros en su mayoría por mujeres cumple 70 años.
Son tallas relativamente jóvenes, teniendo en cuenta la solera de la imaginería de la Semana Santa, reconoce el presidente de la Hermandad, pero lo importante es lo que representan. "Son ejemplo de la continuidad de una fiesta que se ha mantenido en el tiempo y que hoy está viviendo un buen momento con el incremento de la participación en todas las cofradías", asegura.
Se cumplen también 40 años desde que la archicofradía de Jesús de Medinaceli, que recogió a los antiguos devotos de la imagen de Jesús Cautivo y se formó en el año 1934 para promover el culto a la imagen de Nuestro Padre Jesús, en la Parroquia de San Miguel, se integrara en la Hermandad de Cofradías en 1986, aunque no procesionaria hasta el año siguiente.
Y no menos importante, el Pórtico de Semana Santa, antesala cultural de estos días, recuerda ocho décadas desde su primera edición con "lleno absoluto en los actos organizados este año", señala Fernández.
Retoques que engrandecen
Pero junto a esa memoria, la Semana Santa de Palencia introduce pequeños ajustes para adaptarse sin dejar de ser reconocible. "Son muchas las novedades que se presentan bajo esa idea, que las procesiones se mantengan tradicionales, con el mismo esquema, y que sean reconocibles año tras año con pequeños retoques para engrandecerlas", explica el presidente de la Hermandad.
Uno de los ejemplos llegará el Domingo de Ramos. La procesión de la Borriquilla, una de las más participativas con 1.500 hermanos y muchos niños, acortará su recorrido y eliminará el acto en la Plaza Mayor para facilitar la presencia de los más pequeños. A cambio, el tradicional batir de palmas se trasladará a la sede de la cofradía y con motivo del 70 aniversario del paso se lanzarán hosannas en diferentes puntos del recorrido.
El Vía Crucis del Miércoles Santo se trasladará a la Plaza de la Inmaculada en busca de un espacio más adecuado para el recogimiento, mientras que la procesión de La Sentencia saldrá por primera vez desde el interior de la Catedral, reforzando su carga simbólica.
Ese mismo día se incorporarán además dos nuevos pasos portados a hombros, una apuesta que gana presencia en los últimos años, y la Virgen de la Soledad será acompañada por una banda llegada de Medina del Campo, en una Semana Santa que refuerza también su dimensión musical.
El Viernes Santo introduce una de las novedades más simbólicas. Por primera vez, todas las cofradías realizarán juntas la visita a los monumentos, un gesto de unidad que rompe con la tradición individual. Ese mismo día, la función del Descendimiento incorporará una narración dramatizada con voces de María y San Juan, en un intento de acercar el relato a nuevos públicos en el que por primera vez se oirá la voz de una mujer.
Son cambios pequeños, casi imperceptibles para quien mira desde fuera, pero esenciales para quienes viven la Semana Santa desde dentro, demostrando que hay tradiciones que no se limitan a ocupar unos días, sino que son en sí mismas, una forma de contar el tiempo.
Un cambio cuestionado desde hace años pero que la Comisión Europea acaba de renovar automáticamente hasta 2031
Una "terapia con intención curativa" para los dos subtipos del linfoma más habituales en España, destaca el hematólogo del Hospital de Salamanca Alejandro Martín
La Aemet prevé que de madrugada habrá heladas en zonas del interior, si bien a partir del lunes se espera que se recuperen las temperaturas







