Igea: "Es más necesario que nunca un nuevo partido de izquierdas porque el PSOE no se está comportando como tal"

El exvicepresidente de la Junta de Castilla y León se sincera en una entrevista concedida a TRIBUNA tras anunciar que se retira de la política

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Igea: "Es más necesario que nunca un nuevo partido de izquierdas porque el PSOE no se está comportando como tal"
Francisco Igea posa en la estatua de Colón. Alejandro de Grado.
El autor esAlejandro De Grado Viña
Alejandro De Grado Viña
Lectura estimada: 10 min.

Diez años después de su llegada a la primera línea política, Francisco Igea (Valladolid, 1964) anuncia su retirada sin nostalgia ni triunfalismo. El exvicepresidente de la Junta de Castilla y León hace balance de una etapa que define como dura y profundamente desgastante, en la que, admite, tomó decisiones que no compartía y vivió situaciones límite. En una entrevista concedida a TRIBUNA, Igea lanza una advertencia clara: la política no da felicidad y quien la busque en ese terreno, se ha equivocado de lugar.

El ex de Ciudadanos revisa con crudeza su paso por el partido y señala como error capital la negativa del mismo a facilitar una mayoría estable con el PSOE en el ámbito nacional, una decisión que, a su juicio, truncó la posibilidad de reformas profundas y acabó por destruir, por tanto, un espacio político necesario. En este sentido, Igea denuncia presiones internas, primarias amañadas y una deriva que convirtió al partido en "uno de los experimentos más nefastos de la política española", no tanto por sus resultados, sino por la frustración generada entre votantes y cargos.

Además, desde su experiencia en el Gobierno de la Junta de Castilla y León, reivindica la gestión durante los momentos más duros de la pandemia, reconoce que se pudieron salvar más vidas y no oculta su ruptura política y personal con el presidente Alfonso Fernández Mañueco. Sin ambages, arremete contra el PP, el PSOE y el auge de VOX, dibujando un panorama político "peor" que en el año 2022. En cualquier caso, el vallisoletano cierra una etapa con una convicción intacta: haber mantenido su criterio hasta el final y situar, por encima de todo, a su familia, la cual seguirá disfrutando de su labor en el Hospital Clínico Universitario como médico especialista digestivo, cargo que ostenta desde hace año y medio.

PREGUNTA: Se retira de la política con... ¿buenos recuerdos?

RESPUESTA: No sé si existen los buenos recuerdos en la política. Han sido 10 años bastante complejos. He pasado por momentos muy difíciles. La política no da felicidad, si alguno está buscando eso, está en el sitio equivocado.

P: ¿Ha hecho todo lo que se había planteado?

R: Ni de lejos... Nos vimos muy condicionados por las decisiones del partido y por las circunstancias que vivimos en la Junta de Castilla y León. He hecho muchas cosas que no quería hacer. He vivido cosas, por ejemplo, convertidas en los errores más graves que se han cometido en este país desde la Transición. El día en el que mi partido decidió no sumar 180 escaños con el PSOE para tener una mayoría estable y lleno de reformas… Ese día se tomó la peor decisión posible.

P: Viendo lo que está pasando en el seno del PSOE, ¿sigue pensando lo mismo?

R: Claro. A Pedro Sánchez le hubiese dado lo mismo gobernar con Podemos o con Ciudadanos. Nuestra responsabilidad era darle una mayoría parlamentaria estable a este país, proponiendo reformas. Esa era la decisión que nuestros votantes esperaban de nosotros.

P: Albert Rivera no quiso dar la llave a Pedro Sánchez, pero usted tampoco a Luis Tudanca.

R: Hice lo que mi partido dijo que había que hacer. Fui mucho más crítico con mi partido que ningún dirigente actual de otras formaciones. Nómbrame uno que sea más crítico que yo.

P: Emiliano García-Page.

R: Es crítico, pero no más que yo. Cuando la ejecutiva del partido tomó esa decisión, dije abiertamente lo que pensaba. Tanto fue así, que me pidieron que me fuera. Nunca olvidaré la frase de Inés Arrimadas: 'Igea y otros tres'. Estuvimos al borde de la expulsión. Creo que era importante que el partido siguiera funcionando. Me comporté lealmente porque acaté lo que me obligaron a hacer. No conozco a nadie de la política española que haya ido más allá.

P: ¿Sintió presiones?

R: Me dijeron que, o pactaba con el Partido Popular, o me iban a expulsar. Gané unas primarias, con trampas incluidas, y conseguí resistir. He apechugado con decisiones muy desagradables.

P: Entonces, son amenazas, no presiones.

R: No me han amenazado de muerte, pero los partidos funcionan de una manera que conozco perfectamente. En España, solo quedan los aplaudidores, ya que el sistema político destila la estupidez al máximo. Tuve un líder, muy poco espabilado, que buscaba el aplauso fácil. Y si no aplaudes, te vas para casa. Al final, solo quedan los mismos. Convivimos con personajes sectarios, que no son capaces de llevar la contraria. Lo denuncié en el partido, que todo él ya era una mentira. Había gente inteligente, pero se quiso amañar las primarias, y ahora uno se ríe de lo que ha pasado, pero daba vergüenza, y produjo un desencanto definitivo. Dijeron que no eran azules ni rojos, y ahora todos han acabado siendo azules. Ciudadanos es uno de los experimentos más nefastos de la política española. No por los malos resultados, sino por la frustración que generó.

P: ¿España necesita un partido alternativo como era Ciudadanos?

R: Es que el problema es que no matamos el partido, es que matamos el espacio. El descrédito generado hace imposible que Ciudadanos vuelva a surgir. ¿Es necesario? Sí, pero el paso del tiempo pondrá a cada uno en su lugar.

P: Al hilo de los colores que citaba antes. ¿Se arrepiente de haber vestido la camiseta naranja?

R: Nunca he llevado la camiseta naranja. Siempre he llevado mi camiseta, la camiseta de Francisco Igea. He militado en un partido naranja, pero nunca he sido un hincha. No va con mi carácter. Yo pensaba que el partido iba a ser útil, y creo que era una buena opción para este país. Es raro que me hayan visto 'jugar' con esa camiseta. He mantenido mi criterio, cosa por la que me han acusado.

P: Y como exvicepresidente de la Junta de Castilla y León, ¿se arrepiente de algo?

R: Deberíamos haber sido más rápidos en bastantes cuestiones. Presionamos bastante para que se activara el Estado de Alarma. Fue una semana clave. Fueron lentos, pero nosotros fuimos lo más rápido que pudimos. Fuimos los primeros en decir que no había Semana Santa, los primeros en confinar la población... Son cuestiones de las que pueden dar fe Luis Tudanca y Pablo Fernández porque ambos avisaron a los dirigentes de sus partidos. ¿Hubiésemos salvado más vidas? Sí, pero hicimos todo lo posible. Durante la parte dura de la pandemia, tuvimos un objetivo muy claro: salvar el mayor número de vidas posibles. Aguantamos cosas del presidente, aguantamos cosas del Partido Popular, e incluso, he de reconocerte, que estuvimos cerca de romper el acuerdo de Gobierno. No podemos mostrarnos satisfechos, decirlo sería de gili...

P: ¿Estaba cómodo con ese ritmo de vida?

R: Es complicado responderte a esta pregunta. No se trataba de estar cómodo o no, cuando estás en esa situación, lo que a ti te pasa, no le importa a nadie. Tu obligación es darlo todo.

P: A Verónica Casado sí que le pasó factura...

R: Es que no somos solo políticos, también somos personas. Pero son cosas que a los ciudadanos no les importa, y hacen bien en pensarlo. No estábamos para dar pena, estábamos para solucionar los problemas. Nunca se me olvidará el momento en el que Verónica se vino abajo en una comisión, y dio un fuerte golpe encima de la mesa. La conozco muy bien, y me sorprendió porque estaba enfadada consigo misma. Nuestro deber era hacer nuestro trabajo.

P: ¿Y Francisco Igea ha llorado?

R: Mucho. Recuerdo venirme abajo en un Consejo. Me abrazaron cuatro consejeras. Si nos llegamos a contagiar, no sé qué habría pasado porque teníamos que explicar el porqué. Los sentimientos afloran, las situaciones preocupan… Estamos obligados a sobreponernos.

P: ¿A su familia también le pasó factura?

R: Mi familia es muy buena gente (ríe). Lo vivieron con mucha intensidad. No es fácil que critiquen a tu padre o a tu marido constantemente en redes sociales, o en los medios de comunicación. Creo que lo que pasó nos hizo más fuertes. Estoy muy orgulloso de ellos, y aprendo cada día algo nuevo de los mismos. No hay nada más importante que mi familia en el mundo. Me da una gran satisfacción que mis hijos hayan acabado la carrera en un mundo convulso.

P: ¿Les has recomendado la política?

R: Ni sí, ni no. Han escarmentado lo suficiente con lo que han vivido. Son gente comprometida con el mundo, con su entorno, son médicos... No puedo estar más orgulloso de ellos. Lo más importante que hay en la vida es todo lo que dejas atrás.

P: Hablando del pasado. ¿Luis Tudanca podría haber sido un buen presidente de la Junta de Castilla y León?

R: Sí, podría haber sido un buen presidente de la Comunidad. Fuimos injustos, y no con Tudanca, sino con Castilla y León. Tomamos una decisión equivocada.

P: Cuando ve una foto de Francisco Igea apretando la mano a Alfonso Fernández Mañueco, ¿qué es lo que se le pasa por la cabeza?

R: No me sienta ni bien ni mal, ni frío ni calor. Alfonso, como ser humano, me ha demostrado quién es. Hay cosas en la vida que uno entiende desde que está en política. Que seas incapaz de mirar a la cara a la consejera de Sanidad para decirle que la has cesado... Y lo tienes que hacer a través del WhatsApp, mientras baja las escaleras... Me parece una persona despreciable por cómo se comportó. Me mandó las encuestas de la hostelería cuando los bares estaban cerrados, y la gente se estaba muriendo por el Covid.

P: ¿Parte como favorito en las próximas elecciones autonómicas?

R: Sí, pero por incomparecencia. La Comunidad va a vivir unas elecciones muy peculiares. Creo que él, incluso, puede empeorar por tercera vez los resultados del partido. Ya tiene el récord, y lo puede volver a batir. Aun así, puede ganar las elecciones gracias a su incomparecencia...

P: ...o a VOX.

R: VOX está ahí gracias a Alfonso. Nunca le agradecerán lo suficiente por ser el primero en meter a VOX en un Gobierno.  Les permite campar a sus anchas, y decir barbaridades. No olvidemos los grandes momentos de Juan García-Gallardo y de Mariano Veganzones. Les legitimó. No existían códigos éticos, ni nada. Las elecciones reforzarán la inexistencia de sentido de la Comunidad. El PP nunca ha querido a esta Comunidad. ¿Les has visto alguna vez con la bandera? ¿Por qué no van a Villalar? Si no creen ellos en Castilla y León, ¿quién va a creer? Han crecido los partidos provinciales por los errores que ha cometido el PP. Estoy convencido de que sacarán grandes resultados. La gente vota por sus principios, y por sus intereses. Pero cuando desaparecen los principios… es cuando irrumpen los partidos provinciales porque son los que mejor defienden los intereses de los ciudadanos.

P: ¿Ve el mismo escenario político que en el año 2022?

R: Peor. Creo que VOX va a llegar a los 20 escaños. Y el PSOE, como no corrija su deriva, va a enterrar su propio suelo. Ya lo hemos visto en Extremadura, y pasará lo mismo tanto en Aragón como en Castilla y León. No le viene bien al PSOE que las elecciones sean sucesivas. VOX seguirá creciendo hasta el punto de que en Andalucía puede irrumpir como segunda fuerza.

P: ¿Carlos Martínez no es la solución?

R: El problema no es Carlos Martínez, pero esa pregunta es para él, y no tanto para mí. El PSOE no sabe quién es. Está entregado a la estrategia de una sola persona. Es más necesario que nunca un nuevo partido de izquierdas en este país porque el PSOE no se está comportando como tal. Está metido en una vorágine de escándalos… La situación es catastrófica. Eso lo va a pagar Carlos Martínez... aunque él no tenga la culpa. A eso se suma que sale y no sabe si es Castilla y León, o Castilla León, o Castilla A León… Se pierde en cosas sin sentido.

Y si cree, realmente, en ello, que abra el debate, y el referéndum de la región leonesa. Este es otro de los problemas de la Comunidad. Abre el debate, y gánalo, pero no tengas miedo. Creo que al alcalde de León estará de acuerdo conmigo, pero como siempre se enfada por todo... Tampoco se quiso llevar a cabo una reforma sanitaria, y esa es otra cuestión que deben abordar, al igual que la mejora de la política migratoria.

P: Veo que le gusta las inocentadas, pero llevamos más de media hora hablando, y no sé si me la está gastando porque aún no ha citado a Izquierda Española.

R: Izquierda Española es un partido necesario.

P: ¿Ya sin usted?

R: Sigo estando presente.

P: ¿Se va a presentar en las elecciones?

R: Yo no, y el partido... tampoco, tal y como hemos hecho en Extremadura. Obtuvimos un resultado extraordinario en las europeas, pero no lo repetiríamos en Castilla y León.

P: La formación que sí que se va a presentar es 'Nueve Castilla y León'.

R: Esa decisión sí que es una inocentada. Hay gente que se creyó la mía, pero la verdadera inocentada es que se presente ella.

P: Por último, y ya como vallisoletano. ¿Qué opina de la polémica que rodea a Óscar Puente y a Jesús Julio Carnero?

R: Ambos están hundiendo la ciudad. Es una lucha de egos, y de bastante mal gusto. Ya ni les contesto, ni quiero, y ni entro en sus juegos. Óscar es un soberbio, y es un político que se permite despreciar a Eduardo Madina, que se ha jugado la vida por su partido. Carnero, por su parte, está más preocupado en meter el dedo en el ojo a Óscar, que en gobernar la ciudad. ¿Ha cambiado algo en estos últimos años? ¿Para qué está? No ha hecho nada. Si no puede soterrar, que no lo haga. Recuerdo que, en una campaña electoral, el único político que dijo que no, fui yo. Fue en el año 2015, y estuve en La Pilarica. Todas las formaciones apostaron por el proyecto, y yo me negué porque sabía que no se iba a llevar a cabo por capacidad logística. Claro que puedes soterrar, pero esta gente desconoce lo que implicaría. Ahora dice el alcalde que lo hará cuando Feijóo sea presidente. A Feijóo este tema le importa un rábano. Y Óscar, recordemos, firmó ante notario que lo haría.

P: ¿Ve a Óscar Puente o Ana Redondo como candidato o candidata del PSOE a la Alcaldía de Valladolid?

R: No veo a ninguno de los dos. Creo que, si sigue cómo está, sería un grave error para el PSOE, aunque creo que su situación será diferente en el año 2027. Quedan muchos comicios, y ya veremos qué pasa. Creo que ninguno de los dos, en estos momentos, está en condiciones de presentarse.

2 Comentarios

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rob san per hace 34 minutos
Pues nada, cambia de chaqueta otra vez y haz uno…
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usuario anonimo hace 2 horas
Pues, aunque lo reconozca una y otra vez, el daño que hizo (o hicieron) entregándole sus votos a Mañueco fue algo irreparable. Por vergüenza torera hubiera debido irse en aquel mismo momento. Lo demás, excusas de mal pagador.
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