Matías cuenta con mediadora comunicativa tras lograrlo en los tribunales
El menor logra el recurso en el CEE Carrechiquilla tras dos años de lucha familiar y judicial
Matías, un niño de diez años con una enfermedad rara que necesita la Lengua de Signos Española (LSE) para comunicarse, cuenta ya con una mediadora comunicativa durante toda su jornada escolar. Su incorporación al Colegio de Educación Especial Carrechiquilla de Palencia se ha hecho efectiva tras la ejecución de la sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Castilla y León, que reconoció el derecho del menor a disponer de este recurso especializado.
La familia ha celebrado la llegada de la mediadora, aunque ha lamentado que la Junta de Castilla y León haya agotado los plazos judiciales antes de materializar una medida que considera esencial para garantizar la comunicación, el aprendizaje y la inclusión del niño. Matías nació con una deleción en el cromosoma 18q, una alteración genética que afecta gravemente a su capacidad de habla y para la que la LSE constituye su principal herramienta de comunicación.
Dos años de reclamaciones y protestas
La familia comenzó a reclamar el apoyo cuando el menor estudiaba en el CEIP Pradera de la Aguilera de Villamuriel de Cerrato. Ante la falta de una respuesta adecuada, llevó el caso a los tribunales, donde obtuvo una resolución favorable que reconoció su derecho a contar con un mediador comunicativo cualificado para aplicar la LSE y coordinarse con los profesionales educativos.
La sentencia 90/2026 fue firme el 17 de abril, pero los padres denunciaron que durante los meses siguientes la Administración no había incorporado la figura profesional. La respuesta inicial de la Junta consistió en asignar diez horas semanales de una docente de Audición y Lenguaje, un apoyo que la familia consideró insuficiente y sin la cualificación específica requerida.
Esta situación llevó a la familia a iniciar los trámites para exigir el cumplimiento forzoso y a intensificar las protestas. El pasado 14 de septiembre, los padres pasaron la noche a las puertas de la Dirección Provincial de Educación para visibilizar la situación.
Acompañamiento en toda la jornada lectiva
Finalmente, se ha conseguido que la mediadora acompañe a Matías durante toda la jornada lectiva para trabajar de forma coordinada con el equipo docente. Su función es facilitar la interacción, el acceso a la información y el aprendizaje, además de favorecer su autonomía.
La familia ha expresado su agradecimiento por el apoyo y cariño recibidos por parte de la sociedad y la comunidad educativa durante estos dos años, y confía en que el caso sirva para evitar que otras familias tengan que recorrer un camino similar para conseguir que se reconozcan los derechos educativos de sus hijos.








