Nuevos caminos frente a la esquizofrenia, con una atención pensada en la persona
La Fundación Hospitalarias Palencia reúne a especialistas para abordar avances en investigación, la atención personalizada y la lucha contra el estigma
La investigación científica está abriendo nuevas vías para comprender y tratar la esquizofrenia, pero esos avances solo alcanzarán todo su sentido si van acompañados de una atención centrada en la persona, su autonomía y su proyecto de vida.
Esta fue una de las principales conclusiones de la VIII Jornada sobre Esquizofrenia de Fundación Hospitalarias Palencia, celebrada este miércoles en el Centro Cultural Provincial bajo el lema ‘Nuevos horizontes’.
La cita reunió a especialistas nacionales e internacionales para analizar los últimos avances en el conocimiento de la enfermedad y sus tratamientos, pero también para poner sobre la mesa una cuestión que continúa condicionando la vida de muchas personas con problemas graves de salud mental: el estigma.
La jornada planteó así una mirada que pretende ir más allá del control de los síntomas. El objetivo de la atención debe ser también que cada persona pueda tomar decisiones, desarrollar su autonomía, participar en la sociedad y construir su propio proyecto vital, de manera que investigación, atención personalizada e inclusión formen parte de un mismo proceso.
Uno de los principales protagonistas del programa fue el psiquiatra y epidemiólogo Jim van Os, profesor de la Universidad de Utrecht, que abrió la jornada con una conferencia titulada ‘De la esquizofrenia a las necesidades de atención: el caso de un nuevo enfoque’.
Durante su intervención recordó las dificultades que todavía existen para predecir de forma individual quién desarrollará una psicosis, aunque destacó la importancia de los factores ambientales.
Según los datos presentados por el especialista, uno de cada tres casos de psicosis está asociado a adversidades sufridas durante la infancia y el riesgo aumenta a medida que estas experiencias se acumulan.
Su planteamiento pasa por ampliar la mirada sobre la enfermedad y tener en cuenta los determinantes sociales y la experiencia de las propias personas. "No podemos predecir la psicosis, pero sí podemos cambiar las condiciones en las que aparece", resumió.
Nuevas vías de investigación
La investigación ocupó buena parte de la jornada con una mesa dedicada a analizar en qué momento se encuentra actualmente el conocimiento sobre la esquizofrenia. Manel Sánchez Pérez abordó la evolución del conocimiento sobre la esquizofrenia de inicio tardío y muy tardío, mientras que Manuel Ángel Franco Martín repasó las novedades farmacológicas y los nuevos abordajes terapéuticos.
Por su parte, Edith Pomarol Clotet, directora gerente de FIDMAG, presentó los últimos avances en el estudio de los síntomas de la esquizofrenia, con especial atención a los mecanismos cerebrales implicados en las alucinaciones auditivas verbales y a las posibilidades que ofrecen nuevas dianas para tratamientos de neuromodulación.
La sesión también permitió abordar la situación de la discapacidad y la enfermedad mental en Castilla y León, de la mano de Mª Ángeles Álvaro Prieto, jefa de Servicio de Atención Sociosanitaria, Salud Mental y Cuidados Paliativos.
El estigma, otro frente pendiente
Junto a la investigación, la jornada puso el foco en una de las barreras que continúan dificultando la inclusión social de las personas con enfermedad mental. La proyección del cortometraje ‘Votamos’, realizado en colaboración con Fundación Hospitalarias y centrado en las reacciones de una comunidad de vecinos ante la llegada de un nuevo residente con enfermedad mental, sirvió como punto de partida para abordar el estigma.
El posterior debate puso de relieve que combatir el estigma no pasa únicamente por modificar la terminología, sino también por normalizar la relación con las personas con problemas de salud mental, escuchar sus experiencias y favorecer que participen en las decisiones que afectan a sus propias vidas.
La jornada concluyó su programa con Elsa Punset, filósofa, escritora y divulgadora científica, que centró su intervención en factores relacionados con el bienestar emocional en una sociedad marcada por los cambios acelerados, la incertidumbre y una elevada exposición a estímulos.
Punset defendió la importancia de reconocer el malestar antes de que resulte insoportable, poner palabras a emociones como el miedo o la tristeza y encontrar apoyo sin sentir vergüenza. Una reflexión que conectó con otro de los ejes planteados durante la jornada: la importancia de los vínculos, la pertenencia y la dimensión social en los procesos de recuperación.








