Más de 60 pasajeros e investigadores contemplaron los dos minutos y siete segundos de totalidad desde un Airbus a 11.000 metros de altitud
Un vuelo especial de Iberia observó el eclipse sobrevolando la provincia de Palencia
Más de 60 pasajeros e investigadores contemplaron los dos minutos y siete segundos de totalidad desde un Airbus a 11.000 metros de altitud
El Sol dejó ayer un agujero negro en medio del cielo, llevándose casi toda la luz del atardecer. Un eclipse total que se vivió en el reducido espacio de una cabina de avión dominada por la oscuridad y donde los pasajeros destacaron la paz que sintieron.
"Al principio me daba un poco de miedo por lo de los ojos, si no tenías cuidado. Pero luego me he quitado las gafas y me he sentido muy tranquilo, es muy bonito y ha merecido la pena verlo", explicó Gonzalo, de 15 años.
Ése fue uno de los testimonios a bordo del vuelo especial de Iberia 1473, que observó el eclipse sobrevolando la provincia de Palencia a una altitud de 11.000 metros. Un trayecto donde el desafío era estar en el momento preciso sobre el sitio justo para lograr la mejor vista.
El sitio preciso en el momento justo
Y así fue: el comandante Javier Lopera indicaba por megafonía que se había cumplido con el plan. Unas palabras que sacaron a los pasajeros de un relativo silencio mantenido durante dos minutos y siete segundos, lo que duró la fase de totalidad, para estallar en un aplauso entusiasta. El vuelo, con salida y llegada en el aeropuerto de Madrid-Barajas, comenzó a las 18:45 horas con el objetivo de lograr las mejores vistas, sin riesgo de nubes y con gran nitidez, además de hacer ciencia a bordo.
Todos esperaban con ansiedad el momento más espectacular: observar la corona, un halo blanco que rodea el disco solar durante la totalidad. Antes de llegar a ese instante, desde las ventanillas del Airbus de Iberia se veía cómo la Luna iba 'mordiendo' trozos de la estrella mientras la cabina quedaba inundada de una luz metálica.
Una corona espectacular
Finalmente, a las 20:29 horas se hizo prácticamente de noche durante más de dos minutos, en los que el punto negro en el que se convirtió el Sol, rodeado de una impresionante aura blanca, parecía haber crecido ante los ojos de los ocupantes del avión. Esa fue la duración más larga del eclipse en cualquier punto de la península ibérica, según indicó el jefe de la expedición científica, Miquel Serra-Ricart, investigador del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y líder de la iniciativa científica y educativa Sheilos.
"La corona me ha parecido espectacular, ha sido muy limpia, probablemente porque estábamos a diez kilómetros de altura, y muy simétrica", señaló Serra-Ricart con ojo experto, tras haber presenciado 19 eclipses. Asimismo, destacó su satisfacción porque el vuelo, la ruta y los experimentos a bordo se desarrollaron según lo previsto.
Un compendio de emociones
La cabina de la aeronave reunió a más de 60 personas, entre equipos técnicos, investigadores e informadores. "Al principio estaba nerviosa, pero a medida que pasaban los segundos he estado muy tranquila. Ha sido un momento interior de mucha tranquilidad", relató Cristina, de la asociación Sheilos, mientras que su hija agregó que fue "impresionante". Adela, otra de las pasajeras, apeló a la misma sensación de "serenidad", mientras que Miguel destacó el paso del nerviosismo inicial a la "alegría, emoción y a la vez paz".
Entre los científicos a bordo, Carlos Rodríguez, doctor en aprendizaje experiencial, puso en marcha el proyecto Corona, un estudio colectivo sobre las emociones y sentimientos tanto en el avión como en tierra. Los primeros datos recabados en la aeronave señalaron expresiones coincidentes de una experiencia "muy agradable" y "muy energética", siendo las palabras más usadas "asombro", "admiración", "euforia" y "alegría".
Además, los investigadores, equipados con cámaras especiales y un telescopio de alta resolución, registraron imágenes de gran calidad para documentar la morfología de la corona solar, el entorno solar y los planetas. Una vez pasada la fase de totalidad, los pasajeros conversaron sobre lo vivido y compartieron las fotografías y vídeos de este momento único vivido sobrevolando el cielo de la provincia de Palencia.
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