La polémica por la futura planta de hidrógeno y amoniaco proyectada en Baltanás da un paso más. La Coordinadora Central Baltanás ha decidido llevar el asunto ante la Junta de Castilla y León con la presentación de un recurso de reposición contra la autorización ambiental concedida al proyecto, al considerar que existen importantes riesgos que no han sido suficientemente evaluados.
El colectivo vecinal cuestiona tanto el impacto ambiental como las consecuencias sociales y económicas de la instalación, promovida por la empresa Green Capital Development 99 SLU, y solicita directamente la paralización del proceso administrativo.
Entre los principales motivos de preocupación figura el elevado consumo de agua previsto para el funcionamiento de la planta, que podría superar el millón de litros diarios. La coordinadora advierte de que esta demanda, sumada a la incertidumbre sobre el origen exacto del suministro -que podría incluir el río Pisuerga o la red municipal-, podría poner en peligro el abastecimiento en la localidad, especialmente en los meses de verano.
A ello se suma la cercanía de la instalación al casco urbano, a unos 500 metros, y al colegio del municipio. Los vecinos temen que las emisiones derivadas de la producción de amoniaco, así como los posibles olores, tengan efectos sobre la salud de la población en caso de exposición continuada.
La plataforma también denuncia la peligrosidad inherente a las sustancias que se manejarían en la planta. El hidrógeno, por su carácter inflamable, y el amoniaco, considerado tóxico y corrosivo, incrementan, a su juicio, los riesgos potenciales, a lo que se añadiría un notable aumento del tráfico pesado, con una previsión de decenas de camiones diarios para el transporte de materiales.
Otro de los aspectos señalados es la gestión de los vertidos, que podrían acabar en cauces de la zona ya afectados por altos niveles de nitratos, lo que agravaría la situación medioambiental.
Desde el punto de vista económico, la Coordinadora Central Baltanás sostiene que la implantación de esta industria podría condicionar el futuro del polígono y limitar la llegada de otras empresas, además de perjudicar actividades ligadas al turismo rural y al patrimonio natural.
Por todo ello, el colectivo ha solicitado a la Junta que revoque la autorización ambiental, a la Confederación Hidrográfica del Duero que actúe ante el posible impacto sobre los recursos hídricos y al Ayuntamiento de Baltanás que emita un informe desfavorable al proyecto.