La Agencia Espacial Europea (ESA) ha dado un paso clave en el futuro de la navegación por satélite con el lanzamiento de los dos primeros satélites del programa Celeste. La operación, realizada este sábado desde Nueva Zelanda, marca el inicio de una ambiciosa misión que pretende complementar y reforzar el sistema europeo Galileo.
El despegue tuvo lugar a las 09:14 GMT, y aproximadamente una hora después los satélites se separaron con éxito del lanzador, iniciando su fase de operaciones iniciales. Durante este periodo, el centro de control se encargará de verificar su funcionamiento y preparar su posicionamiento definitivo en órbita.
El lanzamiento no estuvo exento de contratiempos. Un primer intento, previsto para el día 25, tuvo que ser aplazado debido a condiciones meteorológicas adversas.
Uno de los aspectos destacados del programa Celeste es la participación de la empresa española GMV, que actúa como contratista principal. La compañía es responsable de la misión de extremo a extremo en seis de los doce satélites previstos, desde su diseño hasta su operación.
Este proyecto forma parte de una estrategia para ampliar las capacidades de Galileo mediante el uso de satélites en órbita terrestre baja, que actuarán como complemento del sistema actual situado en órbita media. Esto permitirá mejorar la cobertura y garantizar el servicio incluso en situaciones de fallo o interrupción.
Más precisión y nuevas aplicaciones
El programa Celeste no solo busca reforzar la navegación, sino también abrir nuevas posibilidades tecnológicas. Entre sus objetivos se encuentran:
- Mejorar la precisión en la geolocalización
- Facilitar el desarrollo de vehículos autónomo
- Optimizar servicios en sectores como el ferroviario, marítimo y aéreo
- Reforzar la respuesta ante emergencias y desastres naturales
Según el director general de la ESA, Josef Aschbacher, esta misión representa "una exploración de nuevas fronteras" en el ámbito de la navegación satelital, al demostrar cómo una constelación en órbita baja puede complementar los sistemas actuales.
Por su parte, el responsable de navegación de la ESA, Francisco-Javier Benedicto Ruiz, subrayó que el proyecto permitirá a Europa mantenerse en la vanguardia tecnológica en posicionamiento, navegación y sincronización.
Celeste estará compuesto por un total de 12 satélites (11 operativos y uno de reserva). La constelación completa se desplegará progresivamente, con nuevos lanzamientos previstos hasta 2027.
Además de su función operativa, la misión servirá como un laboratorio en órbita para experimentar con distintas frecuencias, tecnologías y aplicaciones, consolidando el papel de Europa en el desarrollo de sistemas avanzados de navegación global.