Un catálogo de castañuelas para los danzantes de Palencia

Castañuelas palentinas

Los Danzantes de Palencia diferenciaban bien, dentro de su repertorio, las “danzas de palos” (los lazos de paloteo) de "la danza" propiamente dicha para referirse a las "danzas de castañuela" ejecutadas por la cuadrilla para el acompañamiento de autoridades (pasacalles) o como danzas procesionales (para elevarlas como plegaria a la imagen venerada).

Los danzantes tenían como primera obligación el aprendizaje de los toques de castañuela y la danza mucho antes de ponerse a ejecutar los paloteos.

 

Las castañuelas, informa Carlos del Peso, siempre, en estas tierras, fueron exclusividad masculina y las denominaciones de este instrumento idiófono son algo confusas.

 

Se nombran indistintamente como “castañuelas”, “tarrañuelas”, “tejoletas” o “pitos” para distinguir distintas morfologías del instrumento que consiste, básicamente en dos palas de madera entrechocadas.

 

En algunas localidades se habla de "pitos" para referirse a instrumentos acabados en punta y de cierto tamaño (más de 10 cm) mientras que en otras los "pitos" son minúsculas castañuelas percutidas en el dedo pulgar.

 

Por el contrario, "las castañuelas" eran algo más pequeñas y redondeadas en sus formas y muy distintas al modelo andaluz o flamenco tan ampliamente extendido por los grupos de danzas, lejos de la tradición más genuina.

 

Eran piezas de maderas sonoras (en estas latitudes generalmente de encina, espino o nogal) profusamente labradas a navaja con picos, bandas y diversos motivos, a veces incluyendo pequeñas leyendas, el nombre de los dueños o policromías.

 

Los pastores fueron verdaderos artistas en la talla pastoril y de sus manos salieron castañuelas, pitos, cucharas, ruecas, muñecos....en muchos casos regalos de agradecimiento para el amo o encargos, pequeñas obras de arte pastoril con multitud de matices en formas y decoraciones.

 

Tanto los grandes pitos como las castañuelas se colocaban anudadas con cintas de colores entre los dedos anular y corazón.

 

Villamartín de Campos

 

La danza de Villamartín de Campos organiza un taller práctico, de inscripción gratuita, para el aprendizaje de los toques que acompañan las danzas de danzantes durante los próximos días de Semana Santa (14, 15 y 16 de abril en horario de tarde, de 8 a 9.30 horas, en el edificio de usos múltiples de la localidad) a cargo de Juan Cruz Silva.

 

Asimismo son varias las danzas de la provincia que han reproducido formas antiguas en castañuelas de nuevo cuño, entre ellas las danzas de Támara, Villamediana, Cevico de la Torre o Autilla del Pino.

 

Tanto las reproducciones de castañuelas para los danzantes como los cursos de formación han sido financiados por la línea de subvenciones específica para las Danzas de Danzantes abierta por la Diputación Provincial de Palencia (y su Escuela de Folklore) a través de los ayuntamientos con este tipo de manifestaciones folklóricas.

 

Por otro lado, en estos momentos, el colectivo está trabajando en la elaboración de un Catálogo de Castañuelas de Danzantes de Palencia con el objetivo de identificar, clasificar, documentar y poner las bases para la posterior reproducción de este elemento singular de nuestras danzas.

 

El conocimiento de este instrumento permitirá su reintroducción en las danzas de castañuelas de la provincia, enriqueciendo las mismas con sus sones característicos.

 

Hasta la fecha se ha podido recopilar información de más de una treintena de ejemplares donde abunda la diversidad, tanto en tamaños como en decoraciones. En todos los ejemplares se ha procedido a su catalogación, medida, obtención de fotografía de detalle y plantillas, constituyendo esta colección una de las más singulares y originales de Castilla y León.