Un asesor por diputado: la cifra 'mágica' de la nueva legislatura en el Congreso

El Congreso planea aumentar el número de asistentes para acercarse a la proporción de uno por diputado. Los grupos acuerdan el reparto de los despachos, pero sigue en el aire dónde se sentarán.

La Mesa del Congreso tiene previsto aumentar el número de asistentes de los grupos parlamentarios para acercarse a la proporción de uno por cada diputado, mejorando así el ratio del 0,77 que había en la pasada legislatura. El número de asistentes a disposición de los grupos ha venido aumentando en los últimos años a razón de 30 asistentes más de media por cada legislatura.

 

Así, en la de la mayoría absoluta de Mariano Rajoy, con Jesús Posada en la Presidencia del Congreso, había 205 asistentes; en la conocida como legislatura 'corta' -apenas duró seis meses-, la Mesa presidida por el exlehendakari Patxi López incrementó esa cifra hasta los 235 y en la recién terminada, con Ana Pastor al frente de la Cámara, se añadieron 36 más hasta llegar a los 271 asistentes, lo que supone una ratio de 0,77 por diputado.

 

En esta nueva legislatura, según confirmaron a Europa Press fuentes parlamentarias, la Mesa seguirá con esa línea ascendente y planea acercarse hasta el 0,9, lo que supondría pasar de los 300 asistentes.

 

Los asistentes se repartirán proporcionalmente entre los grupos parlamentarios que se conformen en la Cámara. Todo apunta a que esta legislatura habrá ocho grupos, uno más que en la última: PSOE, PP, Ciudadanos, Unidas Podemos, Vox, ERC, PNV y Mixto.

 

En todo caso, además de los asistentes para los grupos, tanto la presidenta del Congreso como los demás miembros de la Mesa (cuatro vicepresidentes y cuatro secretarios) y los presidentes de comisiones contarán también con sus propios colaboradores. Así, en la pasada legislatura, Ana Pastor disponía de un equipo de cuatro personas, los miembros de la Mesa tenían asignados dos asistentes cada uno y los presidentes de comisión, uno cada uno.

 

Por otro lado, la Mesa del Congreso de este jueves también revisará y dará su visto bueno al preacuerdo que han cerrado los partidos para repartirse los despachos que ocuparán los diputados en esta XIII legislatura.

 

Sobre lo que aún no hay acuerdo es sobre el reparto de los escaños en el hemiciclo, uno de los asuntos que más discrepancias suele causar entre los grupos al inicio de cada legislatura. De hecho, en la primera reunión de la Mesa, se acordó crear un grupo de trabajo integrado por los secretarios del órgano de gobierno de la Cámara (PSOE, PP, Unidas Podemos y Ciudadanos) para tratar de organizar con los grupos éste y otros asuntos de intendencia.

 

A priori, el PSOE y el PP ocuparán previsiblemente los espacios físicos de izquierda y derecha del hemiciclo, y Unidas Podemos y Ciudadanos ya estaban situados a la izquierda y en el centro derecha, respectivamente. Pero ahora hay que resolver el encaje de los diputados de Vox y de los nacionalistas e independentistas, lo que puede convertirse en una tarea complicada.

 

De entrada, los de Santiago Abascal ya avisan contra la posibilidad de ser desplazados al 'gallinero', donde se suelen sentar los grupos más minoritarios y los diputados con menor rango dentro del grupo parlamentario. "PP y Ciudadanos -dicen desde Vox- tendrán que retratarse en la Mesa del Congreso", que es quien, en último término, deberá aprobar el reparto de escaños del Pleno.