Tres vecinos de Guardo condenados a un total de siete años de prisión por tráfico de drogas

También deberán pagar una multa de 22.000 euros.

La Audiencia Provincial de Palencia ha condenado a tres vecinos de la localidad de Guardo a un conjunto de penas que suman siete años de prisión por tráfico de drogas, así como al pago de 22.000 euros de multa.

 

En concreto, según refleja la sentencia, facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Tomás L.B. ha sido condenado por un delito contra la salud pública por tráfico ilícito de drogas que no causan grave daño a la salud a la pena de dos años de prisión y una multa de 2.000 euros.

 

Por su parte, David A.F, deberá cumplir dieciocho meses de cárcel y asumir idéntica multa, mientras que el tercero, Ramiro M.C, ha sido condenado por un delito contra la salud pública por tráfico ilícito de drogas que causan grave daño a la salud a una pena de tres años y seis meses de prisión y a pagar una multa de 18.000 euros.

 

Así, ha quedado probado que este último se dedicaba a la distribución y venta de cocaína, hachís y marihuana, actividad en la que colaboraba José Tomás, conocido como 'El Nini' y David, alias 'El Chicarrayo'.

 

Los hechos se remontan al 5 de julio de 2017 cuando Raúl C.M, con quién Ramiro mantuvo una estrecha relación, fue interceptado y detenido en la entrada de Cervera de Pisuerga tras un registro en su vehículo en el que fueron hallados 198,48 gramos de cocaína. El paquete que contenía la droga estaba envuelto en un plástico negro en el que fueron identificadas diversas huellas tanto de Raúl como de Ramiro.

 

Así se inició una investigación en la que se intervino el móvil de Ramiro y de José Tomás y tras interceptar mensajes se pudo comprobar que existía una estrecha relación entre el primero y David y que éste actuaba en ocasiones como intermediario en la venta de droga, así como que el segundo, por su parte, proveía de sustancias estupefacientes a terceras personas.

 

Ya en enero de 2018 se registraron los domicilios de los tres. En la casa de José Tomás se intervino una plantación de 40 plantas, entre otras cosas; en la de David cannabis, mientras que en la casa de Ramiro no se halló ninguna sustancia estupefaciente.

 

Aunque el abogado de Ramiro solicitó la nulidad de las intervenciones telefónicas, el tribunal ha considerado justificadas las mismas ya que afirma que el Juzgado de Instrucción "no se basó en meras conjeturas" y que sin la intervención de las comunicaciones la investigación "se hubiera agotado y hubiese sido difícil obtener pruebas directas".