Tres monumentos palentinos entran en la Lista Roja de Hispania Nostra
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Tres monumentos palentinos entran en la Lista Roja de Hispania Nostra

La iglesia de Boedo de Castrejón. Foto: Lista Roja del Patrimonio

La iglesia de Boedo de Castrejón, la Ermita de Nuestra Señora del Castillo y el almacén de la Dársena en Palencia se incluyen en un listado que recoge cerca de 950 monumentos españoles que corren el riesgo de desaparecer.

La Lista Roja del Patrimonio que elabora la asociación Hispania Nostra ha incluido a dos monumentos y un edificio de arquitectura civil ubicados en Palencia debido a su estado de deteriorito, los cuales corren peligro de desaparecer. Se trata de la iglesia de Boedo de Castrejón, la Ermita de Nuestra Señora del Castillo, en Boada de Campos, y el almacén de la Dársena del Canal de Castilla, en la capital palentina.

 

En primer lugar, Boedo es una pedanía de Castrejón de la Peña extremadamente pequeña que, a día de hoy, cuenta con dos habitantes. Es conocido por ser uno de los pueblos de la provincia de Palencia en los que hasta el 2015 no llegó la luz eléctrica, lo cual ha marcado el devenir de esta pequeña iglesia fechada en el siglo XVIII aproximadamente. 

 

Parece que en el siglo XIX, el lugar sufría a menudo serias inundaciones provocadas por las lluvias y crecidas invernales. Este hecho pudo acelerar la despoblación y abandono. Es una pequeña iglesia de una nave con planta de salón y espadaña a sus pies. Se articula en torno a un arco que divide la nave en dos, dejando la parte para la feligresía al lado oeste, bajo la espadaña, y un recinto de proporciones equidistantes para el presbiterio al Este, terminando en ábside cuadrado. 

 

Este arco, en ladrillo a sardinel y medio punto, tiene unos bellos cimacios moldurados en su arranque. La espadaña está construida con piedras de sillería, dos troneras y un pináculo que en origen pudo estar coronado por una cruz actualmente desaparecida. Posee una moldura que la circunda y que aún se conserva en la parte de la torre. La portada, de corte neoclásico, cuenta con un dintel de piedra y un pequeño ventanuco sobre ella.

 

Respecto a la Ermita de Nuestra Señora del Castillo, algunos indicios apuntan a la existencia en este punto de una torre defensiva. La imagen titular de la ermita era una escultura de la Virgen del siglo XVI atribuida al escultor vallisoletano de origen flamenco Pedro Bolduque, que se mantuvo en el retablo barroco del presbiterio. 

 

Erigido en un otero a partir del siglo XVI, el templo es rectangular con nave y presbiterio. Los ángulos del presbiterio son de ladrillo galletilla, dándole robustez al conjunto. Cuenta con puerta barroca de ladrillo adintelada al sur, donde se observan los restos de un atrio. En el lado norte existe una puerta con arco en sardinel de medio punto, que da paso a una gran cruz moderna que preside el cerro

 

Se conservan las portadas con puerta de madera incluida, así como las paredes perimetrales y el arco triunfal. La techumbre ha colapsado, conservándose alguna viga en su posición original. Es precisa la limpieza de escombro del interior de la estructura, consolidación de paredes y techumbre nueva para poderle devolver su dignidad original.

 

ALMACÉN EN LA DÁRSENA

 

El edificio, del siglo XVIII, se encuentra en estado de abandono. Algunas de las construcciones cercanas actuales ya han impactado negativamente en su conservación y en el valor de todo el conjunto. El nuevo plan urbanístico va a hacer que se pierda el patrimonio, que se invisibilice y se oculte entre construcciones más altas. 

 

En este sentido, se corre el riesgo de perder el valor patrimonial y natural, así como la relevancia social de esta joya integrada en un entorno semi rural, que funciona como parte del cinturón verde de la ciudad. Esta nave o almacén se sitúa a la derecha de la dársena de Palencia, ya que el complejo incluye dos antiguos almacenes gemelos: uno a cada lado de la dársena. 

 

Uno de los almacenes ha sido reconvertido en Museo del Agua, pero el otro se encuentra abandonado. El edificio lleva décadas sin usarse y, actualmente, el tejado ha comenzado a desplomarse. El edificio se encuentra rodeado de terrenos que antiguamente se usaron para la agricultura y que ahora, en su mayoría, ya no se explotan, por lo que ha ido creciendo la vegetación de forma no manufacturada, dando mucho carácter al mismo.