Tablas en Balaídos entre un Barça de repuesto y el Celta

Foto: Europa Press

Sin Messi, Suárez o Iniesta, Ernesto Valverde dio la alternativa a un once de menos habituales que resolvió con buena nota.

FICHA DEL PARTIDO

 

1 RC CELTA DE VIGO: Sergio; Hugo Mallo, Fontás, Sergi Gómez, Jonny (Roncaglia, min.82); Wass (Brais Méndez, min.68), Lobotka, Jozabed, Aspas, Maxi y Sisto (Emre Mor, min.67).

 

1 FC BARCELONA: Cillessen; Semedo; Piqué, Vermaelen, Digne; Busquets, André Gomes, Denis; Paulinho (Rakitic, min.71), Aleix (Sergi Roberto, min.76) y Arnaiz (Dembélé, min.72).

 

GOLES:

0 - 1, min.15, Arnaiz.

1 - 1, min.31, Pione Sisto.

 

ÁRBITRO: Martínez Munuera (C. Valenciano). Amonestó a Fontás (min.26) por parte del Celta. Y a André Gomes (min.64) en el Barcelona.

 

ESTADIO: Balaídos.

FC Barcelona y RC Celta firmaron tablas (1-1) este jueves en la ida de octavos de final de la Copa del Rey celebrada en el Estadio de Balaídos, estreno del año 2018 para ambos que dejó abierta la eliminatoria con los goles de Arnaiz, para un cuadro azulgrana con mucha rotación, y Pione Sisto, ambos en la primera mitad.

 

Sin Messi, Suárez o Iniesta, Ernesto Valverde dio la alternativa a un once de menos habituales que resolvió con buena nota. El Barça mandó en un duelo de alternativas al que un Celta más reconocible no supo meter mano pese a tener también sus ocasiones. Después de los goles, el cuadro culé dominó en la segunda parte, y perdonó en medio del regreso testimonial de Dembélé.

 

El Barça ganó la partida de inicio con mucha presencia en el centro del campo, en una batalla de presión, sin porterías, que encaminó poco a poco. Un André Gomes especialmente inspirado se inventó la jugada del primer gol de la noche, en un bonito desborde por banda izquierda que terminó en un centro que encontró a Arnaiz. El canterano estiró su olfato en Copa.

 

El cuadro culé afianzó su dominio, pero el Celta puso en práctica su juego a la contra. Ahí sacó tajada el cuadro local de las imprecisiones de los recambios del rival. Se dejó notar la falta de minutos en pases torcidos y regalos que aprovechó el conjunto de Juan Carlos Unzué para avisar, en especial con la velocidad de Aspas o Sisto y el olfato de Maxi Gómez.

 

En la aparente calma, el Celta desató la tormenta con ese triángulo ofensivo. Sisto corrió por banda izquierda y el uruguayo se la puso a Aspas, que se encontró con el larguero. En el rechace, entre la madera y Cillessen, Sisto fue el único que no se dejó marear por la carambola y fusiló el 1-1. El Celta volvió al partido y también lo hizo la guerrilla, con disparos de Wass y Paulinho con cierto peligro antes del descanso.

 

Tras el paso por vestuarios, la tormenta fue de agua y viento sobre Balaídos. El Celta no dio continuidad a sus mejores minutos y el Barça se hizo dueño del partido. No hubo oposición al dominio culé, que perdonó por partida doble por medio de Arnaiz y con otro balón al larguero de Busquets. La entrada de Emre Mor trajo la reacción local, con dos buenas ocasiones a 20 minutos del final.

 

El verdugo en el torneo del K.O. de Atleti y Real Madrid los dos últimos años dio un paso al frente para evitar el monólogo catalán en el tramo final. Fueron 20 minutos fríos para Dembéle en su regreso desde que se lesionara en su tercer partido como azulgrana. Cien días después volvió el llamado a suplir la ausencia de Neymar, con una ocasión y claros síntomas de falta de ritmo, pero el Barça sacó un resultado favorable con sus mejores piezas descansando.