Subir el salario mínimo en un momento de decrecimiento

JUAN CARLOS DE MARGARIDA

Decano-Presidente del Ilustre Colegio de Economistas de Valladolid

Hace poco más de un mes nos encontrábamos con las uvas y el champagne despidiendo el año 2019. Un año que desde el punto de vista económico no ha sido del todo muy bueno, ya que ha habido varias elecciones que no han garantizado una estabilidad política y social junto con un decrecimiento de la economía que solo ha hecho que iniciar un camino sin retorno a medio plazo. Ahora, ya en el inicio de 2020, con un Gobierno pluriideológico y unas cuantas medidas económicas sobre la mesa, se ha decidido incrementar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en cincuenta euros llegando alrededor de los novecientos cincuenta euros al mes si contamos con el coste de los seguros sociales.

 

Esta subida, en cierto modo, era necesaria. Durante varios años, coincidiendo con el periodo de crisis que hemos padecido, los sueldos se han reducido y, en el mejor de los casos, se han mantenido. Esta realidad, junto con el crecimiento de la economía de los últimos años, tanto desde el punto de vista empresarial como del consumidor, ha hecho que fuera del todo necesario inyectar liquidez a las familias, puesto que la media de los salarios es baja, con el objeto de incrementar la renta familiar y así reactivar nuevamente la economía, o al menos estabilizarla para que no siga disminuyendo.

 

El problema es que cuando se incrementa el SMI tiene que ir acompañado de varias acciones, siendo la principal que el ciudadano tenga confianza en las instituciones y en los Gobiernos, porque si hay desconfianza hacia la gestión política se puede lograr el efecto contrario al que se pretende: ahorrar la liquidez que proporciona el incremento del SMI en vez de revertirlo en la economía. Para ello, es necesario que nuestros gobernantes, y sus decisiones, se doten de credibilidad.

 

El aumento del SMI es ya una realidad que afectará de forma contundente a unos sectores más que a otros. El sector agrario, el sector de servicios y especialmente las PyMEs y micro PyMEs tendrán que remontar esta subida sin dejar de ser competitivos. Así mismo, conviene dejar al margen los planteamientos e hipótesis catastrofistas de algunos expertos que auguran que debido a esta subida del SMI comenzaran a aumentar los despidos. Es del todo incierto. Cuestión diferente es que se disminuyan las horas extraordinarias o se redistribuyan los complementos salariales para poder absorber esta subida por parte del empresariado.

 

Siempre que asistimos a un cambio, y más si cabe en economía, existe un periodo de preocupación y de cierta incertidumbre hasta que finalmente se asuma y goce de normalidad por parte de las empresas y de todos los agentes implicados. En el momento que haya normalidad, y se comprenda que se puede asumir este coste sin mayor preocupación, va a pasar inadvertido. Todo a su debido momento. Eso sí, ello depende de la credibilidad y de la confianza en el sistema económico, por lo que es importante ver cómo evoluciona tanto la macro como la microeconomía de país o una región, sobre todo a raíz del Brexit por el que se dejarán de ingresar unos diez mil millones de euros en la Unión Europea. Esto significa que el resto de países miembros deberán aportar esta cantidad al sistema proporcionalmente a su participación en la UE, así como asumir la redistribución de ayudas de diversa índole y cuantía. Todo un reto al que le Gobierno deberá enfrentarse llevando a cabo una batería de estrategias bien pensadas y consensuadas con el resto de miembros. Ahí es donde se va a conocer la capacidad y, por tanto, la credibilidad del Gobierno.

 

El Gobierno de España pronostica que este aumento del SMI beneficia a dos millones de personas. No lo pongo en duda. Pero a un coste medio de cincuenta euros por catorce pagas son setecientos euros más al año que junto con el coste de los seguros sociales se acerca a la cuantía de novecientos cincuenta euros aproximadamente. ¿Qué pasa con ese aumento del coste? Toda la subida de un coste es siempre negativa para una empresa, salvo que eso repercuta en una mayor venta de sus productos. Existen, por lo tanto, dos posibilidades: aumentar los precios y que ese coste sea asumido por el comprador, es decir, por el cliente, o bien reducir los beneficios empresariales. Habrá empresas que opten por esta segunda opción siempre que dispongan de un margen de beneficios que así se lo permita. No obstante, por lo general, la experiencia nos dice que optarán por la primera opción.

 

No hay que olvidar que estamos subiendo el SMI en un momento de decrecimiento económico, pero es cierto que en algún momento había que subirlo, aunque quizá hubiera sido mejor hace dos o tres años donde todavía crecíamos económicamente, por lo que deberemos estar atentos a los impactos reales en la economía que conllevará el incremento del SMI a lo largo de este año 2020. Como ya he mencionado, todo dependerá de la credibilidad, pues subir el sueldo y poder gastarlo es siempre satisfactorio, pero subirlo en un clima de incertidumbre, obliga a ahorrar a las familias sin revertirlo a la economía pudiendo peligrar la estabilidad del Estado del Bienestar.

 

Qué duda cabe que el mayor impacto lo sufrirán aquellas pequeñas empresas y autónomos que menos ganan. Por este motivo es importante neutralizar el decrecimiento para poder volver a crecer.

 

Los esfuerzos del Gobierno pluriideológico deben centrarse en una serie de acciones determinantes para el buen funcionamiento del país entre las que se encuentra la reducción del desempleo, que en este último año ha aumentado considerablemente. También es fundamental reducir el déficit público acomodando el gasto del Estado a los ingresos reales, es decir, no gastar en base a lo presupuestado, sino gastar sobre los ingresos reales del año anterior con independencia de que se produzcan durante el año actual mayores ingresos, que pueden destinarse a remanente para próximos ejercicios. Esta acción, junto a la realización de presupuestos en base cero, donde no se realiza el presupuesto del Estado en base al nivel de gastos de años anteriores, sino que se empieza siempre desde cero permitiendo eliminar la costumbre de aumentar importes de los presupuestos ya presentados, lograría que la eficiencia en la gestión fuera determinante.

 

Además hay que tener en cuenta que a las familias se les ha pedido un gran esfuerzo económico para poder salir del periodo de crisis, por lo que debido a estos últimos años de crecimiento económico es el momento de que el Estado ahorre como lo hace una economía familiar al objeto de poder devolver lo que le han prestado y eliminar así el pago de intereses que minoran los ingresos del año, logrando con ello incrementar la liquidez familiar para hacer frente a nuevas acciones familiares, que en el caso del Estado redundarían en nuevas prestaciones dentro del Estado del Bienestar.

 

La realidad es que en la actualidad solo se están pagando los intereses sin devolver la cuantía del principal, que no sólo no disminuye, sino que se acrecienta constantemente dejando a las nuevas generaciones con una herencia deficitaria que no pueden renunciar a ella, como sería en el caso de una herencia familiar.

 

Es necesario por tanto que confluyan elevadas dosis de responsabilidad, coherencia y sentido común, tanto en la gestión como en las estrategias de gobierno del país, para que logren la credibilidad necesaria y se produzcan reacciones lógicas a las acciones planteadas como es el caso de la subida del salario mínimo interprofesional.

Comentarios

Economista divertido 16/02/2020 12:54 #4
En resumen: 1- El pasado año ha aumentado mucho el salario mínimo. 2- El pasado año ha aumentado mucho el paro, por motivos que no se indican en su artículo. 3- Este año se aumenta más el salario mínimo. 4- Ud nos asegura que este año el paro no va a aumentar por ello, por motivos que no se indican en su artículo. 5- Vale.
123 12/02/2020 17:37 #3
Para comentario 1. Y lo que roba el PP lo pagaras tú.
Sal 12/02/2020 17:34 #2
Hay que subirlo más, poco a poco, hay mucha necesidad, en estos años de tanta austeridad sólo para los pobres.
muy bien PSOE y podemos, siempre directos a la ruina 12/02/2020 15:42 #1
me gustaría que luego pagasen los que les hubieran votado solos

Deja tu comentario

Si lo deseas puedes dejar un comentario: