Soterramiento: cómo hacer hoy (y pagar) una inversión de los tiempos felices

La alternativa de túneles y pasarelas costará 460 millones. Quien se empeñe en el soterramiento original debe explicar cuál es su plan para pagar el doble.

El soterramiento del acceso de la alta velocidad a algunas ciudades es un vestigio de la política con la que muchos ayuntamientos, pero también el Estado y las autonomías, abrazaron la religión de moda a principios de siglo, la de las inversiones faraónicas. Las respetables cifras (4.000 millones de euros) no asustaron, pero claro, estábamos en plena 'burbuja inmobiliaria' y todo era posible. El que no entrara, es que no tenía visión de futuro. Hoy, ese futuro son 7.600 millones de euros de déficit, créditos impagables, administraciones atrapadas, castillos en el aire y, ahora también, proclamas electorales.

 

Los que dibujaron ese futuro a golpe de millones nunca vieron que la fórmula, muy sencilla, llevaba a las arcas públicas directas a su mayor crisis. Se planteó financiar con venta de suelo y promoción de vivienda la llegada 'bajo palio' del AVE a muchas ciudades excavando grandes túneles. El objetivo era loable: conseguir que el icónico tren de altas prestaciones y sus complejas instalaciones no acabaran como trincheras ferroviarias partiendo ciudades. Pero los ingredientes eran los mismos que, años después, quedaron proscritos. Grandilocuencia, endeudamiento y la toxicidad de un mercado inmobiliario pervertido hasta el extremo de querer pagar inversiones vendiendo miles de pisos que nunca iban a tener propietario.

 

Casi nadie lo vio venir, cierto. Pero hoy, en 2019, todavía bajo las restricciones de la regla de gasto, pagando las consecuencias de aquella 'fiesta', sorprende que vuelvan a surgir en el PP quienes se empeñan en reclamar la vigencia de este dinosaurio de la inversión pública, un banquete de millones y millones fuera de su era. De nuevo, se hace bandera de que no solo es posible sino también necesario reclamar el soterramiento en estos días. El último ha sido el exalcalde de Valladolid, Javier León de la Riva.

 

Fue el autor de la idea, así que es normal que la defienda. Sin duda, evitar que la alta velocidad sea una barrera dentro de la propia ciudad es deseable. Pero tiene mucha letra pequeña que conviene leer antes de firmar 'en barbecho' por una obra que, ni empezada, ha tenido serias consecuencias para Valladolid. Que en León acabó con la disolución de la correspondiente sociedad. Y que en Palencia acumula un 29% de sobrecostes cuando ya se ha decidido cambiar de plan.

 

La integración de la alta velocidad en las 'ciudades AVE' de Castilla y León es necesaria, pero hay que poder pagarla. Y antes de reclamar su ejecución hay que saber que la vamos a pagar entre todos: cada euro saldrá de nuestros bolsillos y difícilmente el moribundo mercado inmobiliario ayudará. Bien lo sabe el exalcalde que, mientras en voz alta pide el soterramiento y critica la solución de pasarelas y túneles, reconoce que la crisis y decisiones desacertadas han terminado con el faraónico proyecto. 

 

En el debate soterramiento sí/no lo más sensato es hacer cuentas. A finales de 2016, según el Tribunal de Cuentas, de los 1.387,87 millones de euros que en dicha fecha se estimaba que habría costado el proyecto de soterramiento completo de Valladolid, quedaban pendientes de ejecución 833,12 millones. Ante esta situación, el órgano fiscalizador recomienda hacer en Valladolid lo que ya se hizo en León: disolver la sociedad, y el cambio de los convenios o renunciar al soterramiento como alternativas. La misma receta vale para Palencia y el resto de 'ciudades afectadas por el sueño del soterramiento'.

 

Valladolid (un poco menos Palencia) está demasiado atrapada en este asunto como para dar ahora marcha atrás, y el equipo de Gobierno municipal, junto a Adif y la Junta, han tenido que cambiar de planes en medio de las críticas. Vale la pena explicar las cifras de la decisión. Mantener el Plan Rogers con soterramiento completo de unos 5 kilómetros de largo habría tenido un coste estimado de 995 millones de euros frente a los 460 de la "integración permeable" por la que finalmente se optó.

 

La decisión está clara: un 'golpe' de mil millones o de la mitad. Todo, en dinero que no sale de los árboles sino de los impuestos de los ciudadanos. Una cifra que, lejos los tiempos del 'boom del ladrillo', intimida. Suficiente para repensar no ya si el soterramiento es algo irrenunciable, sino también para explicar cómo se paga semejante factura. Asumir el coste de túneles y pasarelas, que son una solución mucho peor, ya será difícil pero hay un plan para hacerlo. Quien se empeñe en el soterramiento original debe poner sobre la mesa el plan para pagar el doble.

Comentarios

otro editorial 11/02/2019 11:18 #2
De la Riva fue el que encabezó la "operación ferroviaria" durante muchos años. Hizo promesas que no podía cumplir, durante mucho tiempo. Mintió, si se quiere decir así. Pero al menos peleó por la ciudad, y consiguió ese (grotesco) túnel en Puente Duero, que costó 75 millones de euros, para un barrio tan poco poblado. Tanto como lo que planean gastar en túneles y pasarelas para toda la capital entera. ¡Valiente disparate! En cambio, Puente no ha tenido ni valor ni dignidad para pelear por la ciudad. Se ha conformado con la miseria que concedió ADIF (Fomento, gobierno Rajoy). No ha querido pelear para conseguir que Fomento pusiera esos 200 millones de euros más, para el soterramiento parcial. Tampoco quiso que los pagara el Ayuntamiento, como pedía ADIF con mucha caradura (la vía es de ADIF, no del Ayuntamiento). Y no ha tenido valor o decencia para salir a decir que el Ayuntamiento sí podría pagarlos (a plazos, claro), pero no ha querido hacerlo. Sí puede gastar "sin problema" 70 millones de euros en túneles y pasarelas, que no solucionan el problema. No paga 200 millones para el soterramiento parcial, que sí solucionarian el problema en gran medida. No ha peleado para conseguir que Fomento, o la Junta, o la Unión Europea, pagaran parte de esos 200 millones de euros. No ha querido. Puente ha demostrado sobradamente su incompetencia en este asunto. Se lo ha quitado de encima, de muy mala manera. Con una chapuza que nos saldrá cara, muy cara, y deja la vía en medio. De la Riva vendió humo mucho tiempo. Pero el mejor De la Riva hubiera peleado mucho más por su ciudad. Puente no ha peleado (no le gusta la "testosterona" en ciertos casos) y ha perpetrado el engendro que durará mucho tiempo más. Aquí, a cada uno lo suyo.
¡VÍAS FUERA! 11/02/2019 10:48 #1
PRIMERO: en Murcia, Madrid o País Vasco sí se soterra. ¡Y hasta en Simancas! Porque viene Papá Estado, y pone el dinero desde el principio... Cosa que tenía que haber hecho por aquí también. SEGUNDO: podrían haber sacado TODAS las vías fuera de la ciudad, y la estación. Fin del problema. TERCERO: ¿que cuesta mucho dinero? Para dejar las vías donde están, en Valladolid, el coste aproximado es de 800 millones de euros. ¡Muchísimo dinero! Que se ha gastado en tropecientas "tonterías" por el camino. Un soterramiento parcial, con 2 túneles de 2 Km, y la estación en superficie, costaría 1000 millones de euros. 200 millones de euros más que dejar las putas vías en superficie. Tendrían que salir a explicar, a dar la cara, los que deciden que "800 millones está bien, 1000 millones es imposible". No me lo creo. No se lo creen ni ellos... Pero tampoco tienen vergüenza.

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