Satse Palencia denuncia la "discriminación y maltrato" que sufre la enfermería de Servicios Sociales
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Satse Palencia denuncia la "discriminación y maltrato" que sufre la enfermería de Servicios Sociales

"Una vez más, ignoran la situación de alerta sanitaria, el continuo aumento de casos COVID-19, las necesidades de las residencias y el agotamiento de los profesionales desde marzo", indican

El sindicato Satse denunció este lunes la situación de "discriminación y maltrato" que sufre la enfermería a su juicio por parte de la Gerencia de Servicios Sociales y su "deficiente" gestión en Palencia. "Una vez más, ignoran la situación de alerta sanitaria, el continuo aumento de casos COVID-19, las necesidades de las residencias y el agotamiento de los profesionales desde marzo", indicó en un comunicado.

 

En ese sentido, subrayó que "ya estaba previsto que sucediera, pero pilla sin refuerzo en las plantillas y con la fuga de profesionales a otras administraciones, provincias y comunidades". Por ello, desde el sindicato acusaron a la Gerencia de Servicios Sociales "de volver a priorizar intereses económicos en lugar de mejorar la atención sanitaria en los centros y residencias de mayores".

 

Ante esta realidad, Satse consideró que "es por culpa de la propia Gerencia que no haya profesionales suficientes para atender y cuidar a los mayores y familiares en situación de especial vulnerabilidad. Está en su mano conseguir que haya enfermeros dispuestos a trabajar en sus plantillas"

 

Por ello, denunciaron que, en lugar de implementarse un plan de mejora en las condiciones laborales, "se sigue permitiendo que el personal de servicios sociales sean profesionales de segunda, ya que su trabajo puntúa menos, tienen mayor jornada laboral que en SACYL o el sueldo es más bajo", apostillaron.

 

Tal es así que, explicaron que los efectos de una "mala gestión tendrán graves consecuencias en todos los centros", dado que el aumento de la mortalidad no es solo consecuencia del coronavirus. Múltiples estudios científicos demuestran que "las bajas ratios enfermeras por paciente suponen un riesgo directo sobre la vida de los ciudadanos, aumentando de forma clara su mortalidad y morbilidad, además de suponer a la larga, un incremento del coste sanitario por el consumo de otros recursos", apuntaron.