Sanidad inicia un plan de gestión de conflictos internos que alcanzará hasta 35 mediadores en 2018

Rafael López, Antonio María Sáez y  María de la Concha Nafría

Se trata de profesionales voluntarios, formados en este sentido durante más de 100 horas, que compatibilizarán su función como mediador con las tareas propias de su categoría profesional.

La Consejería de Sanidad ha iniciado la implantación de un plan para gestionar los conflictos internos que arranca con el nombramiento de 35 profesionales como mediadores, una cifra que se incrementará hasta el medio centenar este año y que pretende contar con estas figuras en todas las áreas de salud.

 

Así lo ha explicado el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, quien ha presentado el Plan de Gestión de Conflictos y Mediación en junto al gerente regional de Salud, Rafael López Iglesias, y la directora general de Profesionales, María de la Concha Nafría Ramos.

 

El consejero, que ha enmarcado la iniciativa en las Estrategias en prevención de riesgos laborales 2016-2020 acordada con cinco sindicatos presentes en la Mesa Sectorial, ha informado sobre el Plan antes de su presentación en un acto en el que se ha nombrado a los 35 profesionales formados como mediadores.

 

Se trata de profesionales voluntarios, formados en este sentido durante más de 100 horas, que compatibilizarán su función como mediador con las tareas propias de su categoría profesional.

 

Con la puesta en marcha de este Plan se pretende manifestar el compromiso de la Consejería de Sanidad con la cultura del diálogo y fomentar la formación para la prevención de conflictos, así como crear estructuras de mediación cuando el conflicto no ha podido ser resuelto en origen, ha explicado Sáez Aguado, quien ha aclarado que en general, el clima laboral en Sacyl no se caracteriza por gran conflictividad, aunque sí ha destacado que este tipo de problemas son "inherentes" a la naturaleza humana y en el sistema trabajan 35.000 personas.

 

El titular de Sanidad ha aclarado que se trata de resolver conflictos y evitar que éstos desemboquen en otras situaciones de otro tipo "no deseables" como en el ámbito administrativo, judiciales o disciplinarios.

 

Se trata de solucionar conflictos internos, pero no en el ámbito de las relaciones con los pacientes, reclamaciones o de otro tipo, sino dentro de los equipos sanitarios, en definitiva todo aquello que pueda influir en el "clima" y el "entorno" de trabajo para mejorar el funcionamiento de la sanidad.

 

SOLUCIÓN SIN TOMAR PARTE

El consejero ha aclarado que se trata de un procedimiento en que los implicados en el conflicto mantienen su autonomía, de manera que no se trata de una situación de "arbitraje", sino que el mediador debe, "entre comillas, poner de acuerdo" a ambas partes, pero no es "juez" ni "árbitro".

 

El Plan dispone de dos partes diferenciadas: por un lado, la gestión de conflictos por mandos intermedios y por otra la intervención de mediadores en los conflictos no resueltos.

 

Así, el primer nivel de actuación ante un conflicto debe provenir del mando intermedio, por lo que se concede especial relevancia a la formación de los responsables de centros y servicios con la finalidad de que detecten los problemas, se les dote de las habilidades precisas para afrontar los conflictos y sepan poner en práctica técnicas de resolución de conflictos. Con cursos de entre cinco y ocho horas, se formará a todos los mandos intermedios en el plazo de cuatro años.

 

Ya en el segundo nivel, toman parte los mediadores, que intervendrán en caso de conflictos personales entre profesionales; disfunciones que provoquen un mal funcionamiento de un determinado servicio o cuando exista mal ambiente de trabajo que no sea achacable a otras circunstancias.

 

Todos los profesionales nombrados como mediadores forman parte de la Unidad de Mediación de la Gerencia Regional de Salud y serán nombrados por el gerente regional por un periodo de cinco años, aunque su nombramiento podrá ser prorrogado.

 

El objetivo es que en cada una de las once áreas de salud exista un Equipo de Mediación compuesto por los mediadores con destino en las gerencias dependientes del área de salud en concreto, en número suficiente para atender las necesidades que se detecten.

 

Se prevé contar con un mínimo de cuatro mediadores en las áreas más pequeñas y cinco o seis en las más grandes, pero estas necesidades se irán actualizando en sucesivas convocatorias.

 

Sin embargo, aún no hay un procedimiento detallado, en el que se trabaja y para lo que este miércoles habrá una reunión con representantes sindicales para establecer el modo en el que se debe solicitar una mediación, dado que es un acto voluntario, y cómo el mediador debe dar la respuesta, además de cómo se debe establecer un registro, aunque no se contemplan informes de cada actuación por tratarse en ocasiones de cuestiones muy personales.