Qué hacer para que nuestra dieta no cojee

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La gente como tiene tanta desinformación hace conductas y comportamientos que no son los más intuitivos.

Hoy en día, más que que nos compliquemos a la hora de comer, nos complican. "La gente como tiene tanta desinformación hace conductas y comportamientos que no son los más intuitivos. Nos pintan la comida como algo complejo, pero es más sencillo. A nivel publicitario nos hacen creer que necesitamos combinar alimentos de forma determinada, o ingerir una leche muy compleja, cuando lo saludable roza lo vulgar, por mucho que quieran enriquecerlos".

 

Así lo advierte en una entrevista con Infosalus el dietista-nutricionista y tecnólogo alimentario Aitor Sánchez, con motivo de la publicación de 'Mi dieta ya no cojea' (Paidós), una obra en la que trata, en palabras del chef Ferran Adrià, "de que el lector comprenda qué es lo que compra, cocina y come".

 

A juicio de Sánchez, comemos poco saludable porque no compramos adecuadamente, no tenemos técnicas culinarias básicas, y recurrimos a alimentos preparados y ultraprocesados; unos factores de riesgo que a la larga pueden desencadenar en enfermedad.

 

Por ello, muestra cómo no equivocarse en la dieta diaria de una persona y detalla qué es lo saludable y qué no lo es. Así, destaca que la gran mayoría de alimentos saludables tienen las siguientes premisas: Son materias primas sin procesar, o con un mínimo procesado; en general son de origen vegetal; se encuentran en la matriz original del alimento, no de manera aislada; dejan de ser sanos si se procesan en exceso.

 

"Una dieta abundante en productos vegetales sin procesar debería ser la base sobre la que se construye una alimentación saludable", resalta el experto, destacando también que hay que evitar los alimentos ultraprocesados o procesados superfluos con ingredientes malsanos ya que, "su consumo desplaza a otros alimentos de interés y empobrece la dieta", además de que "sí que pagamos en todo el mundo las consecuencias que implica un consumo excesivo de productos malsanos".

 

QUÉ ES UN ALIMENTO PROCESADO

En concreto, precisa que un alimento procesado es cualquier materia prima que ha recibido un procesamiento, que puede ser sano o no. "Una legumbre en bote o congelada son sanos. Unos nuggets de pollo congelados o un plato preparado para consumir generalmente no son sanos. Tampoco lo es la bollería. En lugar de centrarnos en la tabla nutricional hay que mirar la lista de ingredientes, dicen lo que el producto lleva de verdad y es la mejor manera de saber qué le han echado", precisa.

 

Por ello, asegura que los alimentos que no debemos comer son aquellos que representan un factor de riesgo de enfermedades: "Ahora mismo lo que más contribuye a empeorar nuestra dieta son los productos ultraprocesados (alcohol, dulce, bollería, harinas refinadas, o embutido). Es la colección de los peores contribuyente para nuestra dieta y porque en España se comen demasiado".

 

Sánchez recomienda también planificarse y adquirir esos productos saludables para poder tener un menú que cumpla esas características. Para ello, cree que el mejor lugar donde comprarlos es el mercado tradicional y lamenta que sea pequeño el porcentaje de españoles que lo emplean.

 

"También hay que enfrentarse a los retos y, si ya sabes qué comer, hay que ejecutarlo evitando las zancadillas del día a día, los problemas o las excusas que escuchamos siempre, como que no tengo dinero o no sé cocinar, o siempre estoy viajando. Esos escollos que nos lo ponen más complicado", advierte el dietista-nutricionista.

 

En último lugar, dice que si se es capaz de seguir los tres apuntes anteriores, de comer saludable, de acuerdo con los valores de cada persona, y de tener en cuenta otras perspectivas y enfoques, no sólo en comer sano sino también en medioambientalmente de forma ética, "lo que es saludable es sostenible y lo ético es comprar en un mercado en pequeños productores".