Puntos negros, por qué salen y cómo podemos eliminarlos

Cara

Son pocas las personas que se libran de los puntos negros, especialmente si se trata de personas con la piel muy grasa.

Muchas veces intentamos quitárnoslos con la mano, o bien mediante mascarillas, gran parte de las veces sin tener mucho éxito. ¿Cómo librarnos de ellos?

 

En concreto, los puntos negros o comedones son dilataciones del folículo piloso de la piel, que se localizan sobre todo en la conocida como 'zona T' de la cara, así como en la espalda, y en el tórax. Estos, a su vez, se clasifican en 'microcomedones', los de menor tamaño; y en 'macrocomedones', donde se encuadran los de mayor tamaño.

 

Precisamente, los de mayor tamaño prevalecen durante la adolescencia, esta etapa marcada por los granos en muchas personas, mientras que los más pequeños o 'microcomedones' persisten toda la vida. No hay quien se libre de ellos, básicamente, a no ser que se sigan una serie de cuidados y medidas preventivas que más adelante se comentarán.

 

El doctor Carlos Morales, dermatólogo en el Grupo de Dermatología Pedro Jaén, así como en el Hospital Ramón y Cajal, explica que estas dilataciones aparecen porque se acumula sebo y queratina, un hecho que está influenciado por las hormonas. "Al estar en contacto con el aire estas sustancias se oxidan, y de ahí su color negruzco", precisa el especialista.

 

Según sostiene, los estímulos hormonales, mayores durante la adolescencia, son los responsables de aumentar tanto la cantidad, como el tamaño de los mismos. "Persisten después de un brote de acné porque en determinadas zonas del cuerpo, como la cara, la espalda y el pecho, son zonas de gran influencia hormonal, además de ser las zonas con más grasa del cuerpo. Además, ciertas hormonas alteran la producción de glándulas sebáceas en estas zonas", afirma el experto.

 

CÓMO EVITAR SU APARICIÓN    

 

Sobre si se puede prevenir su aparición, el doctor Morales señala que sí, en cierta medida, se puede reducir su tamaño y su número con una higiene facial adecuada y utilizando productos que regulen la secreción sebácea y con cierta acción queratolítica.

 

"Los puntos negros no se deben toquetear. Sólo se debe intentar su extracción a través de manos expertas, por un profesional estético o dermatológico, y siempre bajo condiciones higiénicas, para que estos no se sobreinfecten y den lugar a la aparición de un grano", explica el especialista del Grupo de Dermatología Pedro Jaén.

 

Así, el también dermatólogo en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid enumera los siguientes consejos para su desaparición: "Mantener una higiene facial adecuada; lavar la cara dos veces al día con jabones seborreguladores; aplicar una crema o loción queratolítica que suele contener ácido salicílico o glicólico; y en casos más severos se pueden emplear los mismos fármacos para el acné de forma tópica, tales como el ácido azelaico; y después cremas con retinol. En casos más severos ya hay que recurrir a fármacos orales. Todo esto bajo la supervisión, siempre, del dermatólogo".

 

En aquellos casos en los que no sean suficientes los productos tópicos, el doctor Morales dice que sí se pueden poner en marcha tratamiento faciales en cabina para una extracción más fácil, lo que se conoce como una limpieza de cutis. "Las mascarillas domiciliarias tienen muy poca eficacia porque sólo quitan la parte superficial del punto negro. Es un poco efecto óptico", precisa el miembro de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV).

 

En cuanto a las pieles secas y más cuidadas el dermatólogo sostiene que requieren de menos tratamientos de cabina, si bien las pieles grasas cada tres o cuatro meses deben realizarse una limpieza facial. 
 

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