Palencia recuerda la importancia del hijo de Unamuno en la arquitectura de la ciudad
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Palencia recuerda la importancia del hijo de Unamuno en la arquitectura de la ciudad

El libro 'Fernando de Unamuno. Arquitecto' del arquitecto y escritor palentino, José Antonio González, destapa el peso del hijo del literato en urbanística de la capital palentina durante el siglo XX.

El libro 'Fernando de Unamuno. Arquitecto' del arquitecto y escritor palentino, José Antonio González, destapa el peso del hijo del literato Miguel de Unamuno en urbanística de la capital palentina durante el siglo XX.

 

La obra, que se ha presentado este jueves, ha corrido a cargo del grupo editorial Carrión, y ha contado con la participación de la delegación palentina del Colegio de Arquitectos de León (COAL) la Diputación Provincial y el Ayuntamiento de Palencia, permitirá que los palentinos conozcan un poco más al principal protagonista del urbanismo en la ciudad durante el pasado siglo.

 

El libro dedicado a la vida y obra del hijo de Miguel de Unamuno, que fuera arquitecto municipal durante 35 años, viene a poner negro sobre blanco el peso que su labor como urbanista tuvo en la modernización de la ciudad durante el Siglo XX, ya que, como especifica el autor hasta ese momento se había ido gestando "sin un orden preciso y determinante", así como para dar cuenta de varios edificios que llevan su firma, entre ellos el ubicado en la esquina entre la Plaza de León y la de San Pablo, que en la celebración del Día Mundial de la Arquitectura de 2019 recibió una placa conmemorativa como uno de los edificios referente del estilo modernista en la ciudad.

 

Unamuno fue uno de los redactores, junto a Rodolfo García de Pablos y Juan Torbado, del Plan General de Ordenación Urbana del año 1956, que estaría vigente hasta 1996, por lo que en casi 250 páginas, su autor desvela un pedazo muy importante de la historia de la ciudad, de cómo era a principios del Siglo XX y como ha sido capaz de evolucionar hasta nuestros días.

 

José Antonio González es arquitecto en le Diputación desde el año 2006 y con anterioridad ejerció de arquitecto municipal también en las localidades de Villarramiel, Cisneros o Villaumbrales. Ha cultivado con pasión el dibujo y a la literatura ya que en 1990 fue Premio de la Letras Jóvenes de Castilla y León por su poesía 'Un año en Perpiñán'.

 

Su labor literaria también se ha volcado en la investigación de la arquitectura, publicando extraordinarios trabajos de divulgación y ensayo, como 'Jerónimo Arroyo López, arquitecto'; 'El Palacio Provincial (1914-2014): un edificio singular de Palencia' o 'El Cubo y el Agua' (2004), (I Premio arquitectura del COAL en el campo de trabajos no convencionales en la actividad del arquitecto).