Los comerciantes de La Rua denuncian el perjuicio que generan "las terrazas a sus negocios"

“Exigimos que en la nueva norma se nos contemple también y se nos respete, ya que también pagamos nuestros impuestos, aportamos a la economía de la ciudad y creamos puestos de trabajo".

Los comerciantes de la Rúa de la capital salmantina protestan por la permisividad que tienen los hosteleros con las terrazas y han enviado un escrito, de acuerdo con Confaes, en el que señalan lo siguiente: 

 

“Actualmente la instalación de las citadas terrazas de ocio se hace sin tener en cuenta nuestros derechos, intereses legítimos y nuestros comercios. Las terrazas están colocadas literalmente delante de nuestras fachadas y puertas de acceso impidiendo tanto la visibilidad como el acceso de los clientes a nuestros establecimientos”, recriminan los comerciantes de La Rúa.

 

“Las terrazas hacen imposible la circulación de las personas de un lado a otro de la vía para acceder a nuestros negocios. Las sombrillas abiertas se usan indiscriminadamente haga sol o no, sea invierno o verano, de noche y de día, lo que supone un perjuicio aún más grave para el acceso y visibilidad de nuestras tiendas”, señalan desde el colectivo.

 

Ante este hecho, y sin perjuicio de que los hosteleros puedan explotar sus negocios en la vía pública, “exigimos que en la nueva norma se nos contemple también y se nos respete, ya que también pagamos nuestros impuestos, aportamos a la economía de la ciudad y creamos puestos de trabajo y por eso exigimos que nuestras fachadas y puertas de acceso queden liberadas totalmente de la servidumbre impuesta de las terrazas, facilitando así nuestra visibilidad, la posibilidad de que las personas circulen de un lado a otro de la calle y el acceso a nuestros comercios”.

 

Por ello, los comerciantes solicitan que pueda “plantearse la posibilidad de que las terrazas se instalen ante las fachadas propias de los establecimientos que las exploten como sucede en tantas calles y ciudades del mundo y, en su caso, no nos oponemos a que se haga uso de la vía pública en otras zonas para ello, pero no a costa de nuestros escaparates y puertas de acceso”.

 

“Aparte de nuestros intereses como empresarios y ahora aportando nuestra opinión como ciudadanos, es deplorable el aspecto que presenta la Rúa Mayor, calle peatonal y principal por excelencia de nuestra maravillosa ciudad Patrimonio Mundial de la Humanidad. La estética es espantosa, las terrazas impiden la circulación de peatones, las sombrillas hacen invisible la catedral, edificios, Iglesia de San  Martín... y nuestras tiendas claro”.

 

Por último, los comerciantes de la Rúa argumentan que las sillas y mesas “son cada una de su padre y de su madre, la cartelería a pie de calle igual y todo ello carente de la más mínima estética. Por eso creemos que debería estar a la altura del título que ostenta y que debería regularse con gusto y por alguien que entienda, no sólo la ubicación de las terrazas, que también, sino la estética integral de las mismas, lo que redundará sin duda en un turismo de mejor calidad que tanta falta nos hace. En el caso de que se nos siga ignorando y ninguneando no dudaremos en adoptar las medidas que sean necesarias y confiamos que se respeten nuestros derechos como ciudadanos de primer orden”, concluye el escrito.