Las Windsor vacían el joyero real y brillan con más fuerza que las luces de Harrods

EP

La Reina Isabel II de Inglaterra celebraba anoche la recepción anual en honor al Cuerpo Diplomático destinado en el Reino Unido.

Si algún osado ladrón hubiera conseguido llegar anoche al joyero del Castillo Windsor la decepción hubiera sido inmensa al descubrirlo prácticamente vacio. Ayer las mujeres de la Casa Real Británica hicieron alarde de todas sus joyas brillando casi con más fuerza que las luces navideñas del mismísimo Harrods.

 

La Reina Isabel II de Inglaterra celebraba anoche la recepción anual en honor al Cuerpo Diplomático destinado en el Reino Unido, una gran gala que tiene lugar tradicionalmente antes de las navidades y a la que no faltaron ni el príncipe Carlos junto a la Duquesa de Cornualles ni los Duques de Cambridge, destacando la ausencia de Harry y Meghan.

 

La gala es una de las citas más importantes para los Windsor y por eso mismo han desplegado sus mejores galas con unos impactantes estilismos que demuestran por que son una de las Familias Reales más regias y consagradas del mundo.

 

Kate Middleton ha escogido para la ocasión un vestido de aire nupcial con decoración de pedrería de Jenny Packham, aunque todas las miradas se han centrado en la tiara Cambridge, que era la favorita de Diana de Gales y que la mujer de Guillermo ha lucido ya en tres ocasiones durante la misma cita. Además, como si fuera poco, optó por unos pendientes de perlas y una pulsera de diamantes con un anillo con una piedra preciosa, igual que un llamativo broche.

 

La Reina Isabel II optaba por la impresionante tiara de las Damas de Gran Bretaña e Irlanda, una de sus favoritas y más majestuosas de su joyero, que combinó con un collar de brillantes con los pendientes a juego y varios broches con diamantes. La monarca escogió un traje de Angela Kelly con detalles dorados en pedrería y bolso y zapatos en el mismo color.

 

La Duquesa de Cornualles no fue menos y optó un fabuloso vestido de Bruce Oldfield también con pedrería y la tiara Greville, obra de Boucheron, combinándola con un gran collar y pendientes de perlas.

 

Se desconoce el motivo por el que Meghan Markle no ha acudido a la importante cita, pero visto lo visto bien puede ser que no quedase ninguna joya en el real joyero que llevar puesta.

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