Las multas de la 'huelga de celo' de la Policía Local contra la doble fila llegan a los infractores

Doble fila en las proximidades de un colegio de la capital este curso.

Las movilizaciones de principio de año dispararon el número de sanciones por mal estacionamiento. El Ayuntamiento ofreció retirarlas, pero solo las pueden anular los agentes: las infracciones han acabado en multas.

Los infractores que se vieron inmersos en la 'guerra' que, a comienzos de año, mantenían los agentes de la Policía Local y sus representantes sindicales con el equipo de Gobierno municipal han empezado a recibir las multas que se tramitaron aquellos días. La cifra es difícil de cuantificar, pero fuentes policiales reconocen que se pusieron muchas, entre otras cosas, porque se abusaba y se abusa de la doble fila escolar y porque, en el fondo, es una infracción de tráfico.

 

Según ha podido constatar TRIBUNA, las multas por la 'huelga de celo' de los meses de enero y febrero han empezado a llegar a los domicilios de los infractores. Se trata de sanciones impuestas en lo que los agentes de la Policía Local definieron como una campaña de observancia estricta de las ordenanzas y reglamentos de tráfico o establecimientos. A efectos prácticos, los agentes aplicaron la normativa en cuanto a aparcamiento, doble fila frente a colegios, infracciones de tráfico o respeto a los horarios y aforos de hostelería. Una segunda fase en sus protestas tras el "control estricto" de la Nochevieja Universitaria y las concentraciones ante el Ayuntamiento de Salamanca.

 

Durante varias semanas, los agentes sancionaron con rigor, no ya la doble fila escolar, sino las infracciones aparejadas al abuso de esta medida. La respuesta fue una carta del Ayuntamiento de Salamanca a los centros escolares en la que se indicaba qué hacer para presentar alegaciones a las multas que recibieran los padres de alumnos por aparcar en segunda fila, con el objetivo fina de anularlas.

 

Sin embargo, legalmente las multas solo las pueden anular los agentes que las firman, y los representantes sindicales anunciaron que vigilarían que no se anulara ninguna sin un permiso que los policías locales, en plenas movilizaciones, no iban a dar. De hecho, la gran mayoría acabaron tramitándose por la Oficina Técnica de Denuncias como han confirmado fuentes policiales. Y ahora han empezado a ser notificadas.