Las 'bazas' de los partidos en Salamanca en un campaña sin opción para cortes de cinta

Interior renovado de la estación de autobuses de Salamanca.

La convocatoria de elecciones el día 23 da inicio a un período sin propaganda institucional: ni visitas a obras, ni inauguraciones. La estación de autobuses tiene imposible el estreno oficial.

El agotamiento de los plazos y el fracaso de los líderes políticos a la hora de pactar la investidura de un presiente del gobierno nos llevan a elecciones de manera inevitable: el día 23 de septiembre, el próximo lunes, la convocatoria ya será irreversible. Y con el inicio de este proceso la actividad pública empieza a regirse por la ley electoral, que va a afectar a una práctica electoral frecuente: la de los 'cortes de cinta'. Ya se puede decir que en Salamanca no habrá ninguno, al menos, no de forma legal, y que eso afectará entre otras a la estación de autobuses.

 

Ya sea en forma de visitas a obras, anuncios de proyectos o inauguraciones, las inversiones suelen usarse como argumento electoral, pero esta vez no va a ser posible. En las últimas generales sí las hubo, aunque el adelanto electoral trastocó muchos planes y limitó este tipo de actos; además, la limitación se prolongó a las municipales y autonómicas. Ahora será imposible: desde el día 23 de septiembre están totalmente prohibidas.


Según reza el artículo 50 de la LOREG, desde la convocatoria de los comicios hasta su celebración, quedará prohibido "cualquier acto organizado o financiado, directa o indirectamente, por los poderes públicos que contenga alusiones a las realizaciones o a los logros obtenidos, o que utilice imágenes o expresiones coincidentes o similares a las utilizadas en sus propias campañas por alguna de las entidades políticas concurrentes a las elecciones".
 

A partir de ahí, quedarán dos opciones: saltarse la norma o poner en servicio discretamente las nuevas inversiones. De lo primero ya hubo casos en las últimas generales, municipales y autonómicas, con visitas bordeando la norma o, directamente, fuera de la ley. Y sobre las inversiones que podrían entrar en servicio, hay un pequeño ramillete que pueden ser objeto de argumentario electoral en Salamanca.

 

El caso más importante puede ser el de la estación de autobuses. La reforma lleva ya algo de retraso, pero es cuestión de días o alguna semana que esté terminada. El objetivo de la Junta de Castilla y León, que promueve la obra, era inaugurarla ya y se contaba con la visita del presidente regional. A partir del día 23 de septiembre, no podrá ser... así que toca correr, esperar o ponerla en servicio, sin más. Actualmente, ya está funcionando.

 

Pasa algo parecido con los avances en las líneas ferroviarias. Adif tiene pendiente adjudicar un gran contrato para eliminar los pasos a nivel de Gomecello, que lleva cerca de un año en trámites, y también las obras para adaptar la electrificación a la línea Salamanca-Fuentes de Oñoro; si se producen novedades o adjudicaciones, tendrá que ser discretamente.

 

Ocurre lo mismo con otras inversiones estatales, como la tercera sede del Centro de la Memoria o la nueva conexión, puente incluído, para evitar el nudo de carreteras de Buenos Aires.

 

También habrá que anunciar con prudencia los avances de las obras del nuevo Hospital de Salamanca y del vial y la plataforma de acceso. La obra del complejo hospitalario ha sido recibida recientemente, pero está pendiente también de nuevos trámites como las licencias de uso y ocupación. Lo mismo pasa con la nueva calle frente al acceso por el río Tormes, que está en obras y avanzando, pero que a partir del día 23 de septiembre no se podrá visitar.

 

En términos provinciales, también está a punto de estrenarse el itinerario turístico Camino de Hierro sobre la histórica línea de La Fregeneda. Tras diversos avatares, las obras están terminadas desde junio y pendientes de resolver un conflicto contractual. La idea era empezar las primeras visitas antes de que llegue el Otoño, y eso se podrá hacer, pero sin ningún tipo de uso electoral o propagandístico.