La historia infructuosa de las mociones de censura de la democracia española

La cuarta moción para remover al presidente del Gobierno tiene negativos antecedentes y parte sin votos suficientes para lograr su objetivo. Esto es lo que pasó en las tres anteriores ocasiones.

La moción de censura presentada por el grupo parlamentario del PSOE en el Congreso la semana pasada no es inédita en la historia democrática de España. Cuando durante este lunes sea admitida a trámite, será la cuarta ocasión desde la restauración de la democracia en el país en la que un grupo político trata de obtener una mayoría absoluta en el Congreso para sustituir al presidente del Gobierno, pero ninguna ha tenido éxito. Así se puede ver en este gráfico de Statista.

 

La primera solicitud de este tipo se registró en mayo de 1980, momento en el que Felipe González trató de conseguir los apoyos necesarios para que la Cámara Baja retirase el apoyo a Adolfo Suárez, cosa que no consiguió. El mismo destino tuvo la segunda moción, presentada el 23 de marzo de 1987 por el entonces líder del PP, Antonio Hernández Mancha, para derribar a Felipe González: tampoco tuvo éxito.
 

La moción de censura que acaba de impulsar Pedro Sánchez es la segunda contra el dirigente popular Mariano Rajoy. La primera fue registrada por Unidos Podemos en junio del 2017 y sólo obtuvo 82 apoyos de los 176 necesarios para sacar la propuesta adelante.

 

 

La cuarta, admitida a trámite este lunes

 

La moción de censura encabezada por Pedro Sánchez será admitida a trámite por la Mesa del Congreso en su reunión de este lunes, y a partir de ahí se abrirá un plazo de dos días por si otros grupos quieren presentar otras mociones con candidatos alternativos. La fecha del debate la fijará la presidenta del Congreso, Ana Pastor, hablando con el candidato, pero en todo caso no podrá ser antes de los cinco días siguientes desde su presentación, lo que descarta que esa sesión plenaria se celebre la próxima semana. Será por tanto en junio, que es cuando el presidente Mariano Rajoy había planeado celebrar el Debate sobre el estado de la Nación.

 

La legislación establece que la moción de censura es un instrumento que sirve para formalizar la exigencia de responsabilidades políticas al Gobierno y que tiene una serie de normas: para presentarse requiere la firma de al menos una décima parte del Congreso (35 diputados) y el nombre de un candidato a la Presidencia, se permite proponer sobre la marcha otras mociones con otros aspirantes, y al final para triunfar es preciso sumar la mayoría absoluta (176 votos).

 

La moción de censura del PSOE, que va firmada por sus 84 diputados, presenta la candidatura de Pedro Sánchez con un escrito motivado justificando su presentación. El texto, una vez calificado por la Mesa del Congreso, será enviado tanto al presidente del Gobierno como a los portavoces de los distintos grupos parlamentarios. De hecho, Ana Pastor, ha convocado una reunión de la Junta de Portavoces dos horas y media después de la reunión de la Mesa.

 

El órgano de gobierno de la Cámara abrirá un plazo de dos días siguientes para dar la oportunidad de presentar mociones con candidatos alternativos, para las que se exigen los mismos requisitos y que, en su caso, se debatirán conjuntamente. Para dar tiempo a este proceso, la votación de la moción o mociones de censura no podrá tener lugar antes de cinco días desde la presentación del primer escrito. Y si hubiera más de una moción de censura, se votarán según el orden del presentación, pero en todo caso, sólo saldrá adelante la primera que reúna la mayoría absoluta, lo que exige el apoyo de 176 diputados.

 

 

155 votos garantizados

 

Pedro Sánchez ha hecho un llamamiento a todos los diputados del Congreso, incluyendo a los de partidos independentistas. De entrada, tiene asegurado el apoyo sin condiciones de los 67 diputados de Unidos Podemos, y de los cuatro de Compromís, con lo que cuenta con 155 votos. Se da también por seguro el voto de Nueva Canarias, socio electoral del PSOE que aporta un diputado y que, eso sí, no quiere que se alteren los acuerdos que llegó con el Gobierno de Rajoy para los Presupuestos.

 

A partir de ahí, y una vez que Ciudadanos se ha desmarcado de la moción de censura, el PSOE necesita asegurar el apoyo de los independentistas catalanes de ERC y del PDeCAT, que suman 17 votos y que exigen respeto para su presidente de la Generalitat, Quim Torra, y al final todo dependerá del PNV, cuyos cinco votos ya fueron determinantes para que Rajoy sacara adelante sus presupuesto