La dieta vegetariana del Panda le alimenta como si fuese carne

Oso Panda

Pese a comer solo bambú, obtienen el 50% de su energía de proteínas, igual que animales carnívoros como los lobos o los gatos salvajes.

Los pandas gigantes son inusuales por ser herbívoros extremadamente especializados que se alimentan casi exclusivamente de bambú altamente fibroso, a pesar de pertenecer a un clado de carnívoros que comen carne principalmente. Pero un estudio publicado este jueves en 'Current Biology' sugiere que el cambio a una dieta vegetariana restringida no fue, en algunos aspectos, un salto evolutivo tan grande como parece.

 

El estudio encuentra que el contenido de proteínas y carbohidratos de la dieta de la planta del panda se parece sorprendentemente al de un hipercarnívoro, animales que obtienen más del 70 por ciento de su dieta de otros animales, informan los autores. Alrededor del 50 por ciento de la ingesta de energía del panda viene en forma de proteína, colocándola justo al lado de los gatos y los lobos salvajes.

 

"Como sabemos, el panda gigante es una especie de carnívoro, pero está extremadamente especializado en un alimento vegetal, el bambú", afirma Fuwen Wei, de la Academia de Ciencias de China en Pekín. "Basándose en lo que comen, pertenecen absolutamente a los herbívoros, pero considerando la composición de macronutrientes de las dietas ingeridas y absorbidas, pertenecen a los carnívoros", agerga.

 

Los pandas tienen rasgos en común con los herbívoros, incluyendo el cráneo, la musculatura de la mandíbula y la dentición que están adaptados para las dietas fibrosas, y un "pseudo-pulgar" especializado que usan para manipular el bambú. También han perdido la capacidad de degustar umami, que a menudo se asocia con comer carne. Por otro lado, los pandas gigantes tienen un tracto digestivo, enzimas digestivas y microbios intestinales que se parecen a los carnívoros y no a los herbívoros.

 

En el nuevo estudio, Wei se asoció con el ecólogo nutricional David Raubenheimer, de la Universidad de Sydney, en Australia, y sus colegas para explorar la composición de macronutrientes de su dieta, incluido lo que ingieren los pandas y lo que absorben. Usando un enfoque llamado geometría nutricional, el equipo demostró que la mezcla de macronutrientes que comen y absorben los pandas gigantes es similar a la de los carnívoros y, diferente de los herbívoros. La composición de macronutrientes de la leche de panda también les ubica directamente entre otros carnívoros.

 

Los investigadores dicen que los hallazgos pueden ayudar a resolver las preguntas de larga duración sobre la evolución del panda gigante, incluida la inusual transición a la ingesta herbívora extrema especializada por parte de un miembro de un clado carnívoro. "De hecho --escriben--, la transición probablemente fue más superficial de lo que se suponía, combinando una adaptación sustancial a nuevos tipos de alimentos con cambios relativamente más pequeños en el manejo de macronutrientes".

 

La dieta herbívora condujo a adaptaciones evolutivas en sus dientes, cráneo y pseudo-pulgar necesarios para procesar el bambú, pero su intestino y su sistema digestivo cambiaron poco, lo que sugiere que se necesitaba una modificación evolutiva mínima de su estado ancestral para lidiar con las propiedades macronutricionales del bambú.

 

Su intestino corto, junto con la abundancia de bambú, permite al panda consumir y procesar grandes cantidades de bambú, compensando la baja eficiencia digestiva de una dieta tan fibrosa. "También hay un mensaje más amplio de este estudio --dice Raubenheimer-- Demuestra la importancia de considerar tanto los alimentos como los nutrientes para comprender la ecología evolutiva de los animales. Para esto está diseñada la geometría nutricional".

 

Wei adelanta que continuarán estudiando la evolución y adaptación del panda gigante. Junto a los miembros de su equipo también aplicará ese trabajo a la gestión de la conservación del panda como una especie en peligro de extinción.