La central térmica de Velilla deja de funcionar

Central Térmica de Velilla (Foto: Google)

Iberdrola tiene previsto construir ahora en esta ubicación el mayor complejo fotovoltaico de la región.

Las centrales térmicas de Compostilla II, en Cubillos del Sil (León), La Robla, también en la provincia leonesa, y Velilla del Río Carrión (Palencia) terminan su etapa de operación y, en cumplimiento de los nuevos requerimientos ambientales en vigor desde el 1 de julio dejarán de funcionar en las próximas horas.

 

El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) propuso autorizar el cierre de las centrales térmicas y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) emitió informes en los que no ponía objeciones de acuerdo con las normativas europea y estatal que establece un nuevo marco de emisiones a partir del 1 de julio que estas centrales no podrían cumplir sin realizar importantes inversiones.

 

Así las tres empresas que gestionan estas plantas: Naturgy en La Robla; Iberdrola en Velilla y Endesa en Compostilla, anunciaron hace meses ya la previsión del cese de actividad térmica a finales de junio y también preparan proyectos de energías renovables en estos entornos.

 

La central de Velilla (Palencia), de la que es titular Iberdrola cesará la actividad en las próximas horas, ya que no puede emitir a partir del 1 de julio, tras recibir el visto del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

 

La compañía tiene previsto construir en Velilla el mayor complejo fotovoltaico de la región, con un total de 400 MW de potencia instalada, que será también uno de los mayores de España y representará una inversión de 300 millones de euros y la creación de más de 4.000 empleos, según la estimación basada en los cálculos utilizados en el PNIEC.

 

Este plan de transformación en la zona incluye, además, inversiones en redes inteligentes y movilidad sostenible, la instalación de una planta de valorización de residuos, programas de formación y la creación de una Plataforma de Innovación Ciudadana para incentivar el emprendimiento en la comarca.

 

El proceso de cierre y, en su caso, desmantelamiento de una central de generación exige una serie de trámites previos, entre ellos el informe de Red Eléctrica de España (REE) en su calidad de operador del sistema eléctrico, antes de su autorización por el MITECO, cuando como en este caso la competencia corresponde a la administración estatal. Además, la CNMC emite un informe preceptivo en el que analiza la propuesta de resolución del Ministerio y puede o no realizar observaciones a la misma.

 

Para la clausura de cualquier central de generación eléctrica, las empresas titulares deben presentar un plan ordenado de cierre y la justificación económica para ello.

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