Hallan sin vida y con signos de violencia a la joven desaparecida en Castrogonzalo

El cadáver se encontraba junto a la planta de Transferencia de Residuos de la localidad zamorana.

El cadáver de una joven de 33 años, Leticia Rosino, ha sido hallado en la madrugada de este viernes por miembros del dispositivo de búsqueda que se activó ayer en la localidad zamorana de Castrogonzalo. El cuerpo, que se encontraba junto a la planta de Transferencia de Residuos de la localidad, en la carretera comarcal que une el pueblo con Benavente, presentaba evidentes signos de violencia, según informa Europa Press.

 

La familia había alertado de su desaparición en la tarde del jueves ya que no respondía las llamadas a su móvil, mientras realizaba su rutinario paseo vespertino por los caminos próximos al municipio. Al anochecer, según relata el periódico, su novio y su suegra decidieron llamar a la Guardia Civil, porque "ella nunca desconectaba el teléfono".

 

Tres patrullas de la Benemérita, la unidad canina y un improvisado grupo de familiares y vecinos decidieron salir a buscarla. Sobre la una de la madrugada, uno de los integrantes del dispositivo de búsqueda halló rastros de sangre junto a la torre de telecomunicaciones, frente a la fábrica Proláctea. Minutos más tarde, aparecía el cadáver de la joven, con evidentes signos de violencia, en un terraplén de difícil acceso.

 

La joven era natural de la comarca zamorana de Tábara y residía en el pueblo con su novio, que era de Castrogonzalo e hijo de un trabajador municipal.

 

Leticia Rosino se instaló en Castrogonzalo -una pequeña localidad de unos 500 habitantes a unos 10 kilómetros de Benavente (Zamora)- tras encontrar trabajo como química en una industria láctea de la localidad después de haber vivido un tiempo fuera.

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