Grefa afirma que agricultores palentinos diseminan cereal envenenado en una ZEPA de Palencia

Topillos en un campo de cultivo.

Naturalistas de la asociación conservacionista Grefa han observado en la última semana cómo agricultores del sur de la provincia de Palencia diseminaban granos de cereal impregnados con bromadiolona en algunos campos de cultivo de los términos municipales de Capillas y Boada.

En un comunicado recogido por Europa Press, Grefa ha recordado que la Junta suministra la bromadiolona para combatir las plagas de topillo aunque ha precisado que la zona donde se reparte veneno forma parte de una Zona de Especial Protección para las Aves, la ZEPA 'La Nava-Campos Sur', incluida en la Red Natura 2000 de la Unión Europea.



Por ello, Grefa acudirá al Seprona de la Guardia Civil para denunciar estos hechos, "que están teniendo lugar en plena época de cría de la avifauna objeto de protección, e informará de los mismos a Bruselas, por entender que pueden suponer una vulneración de la legislación ambiental comunitaria".



Además, el reparto de este veneno se realiza en zonas que son objeto de un proyecto piloto que pretende implantar un método biológico alternativo al veneno para controlar al topillo, basado en el fomento de la reproducción de dos depredadores naturales del roedor: el cernícalo vulgar y la lechuza común.



"Gracias a este proyecto, se ha instalado un centenar de cajas nido para ambas especies de rapaces, distribuidas entre Capillas y Boada", han señalado las mismas fuentes antes de añadir que en base a la tendencia de las últimas semanas, los investigadores que desarrollan este proyecto, impulsado por Grefa y diversos organismos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), prevén que durante la actual temporada de cría cernícalos y lechuzas ocupen más del 80 por ciento de las cajas nido.



Pero el reparto del veneno en las mismas zonas donde se realiza este estudio pudiera "echar por tierra" años de investigación dado que la mortandad de topillos que pueda ocasionar la bromadiolona en los próximos días impida evaluar la eficacia del control biológico que ejercen los depredadores naturales y porque, "más grave aún", puede que estos acaben intoxicados al ingerir presas con veneno.



"Que la Consejería de Agricultura de Castilla y León haya seleccionado esta zona del sur de Palencia para distribuir veneno a sabiendas de que estamos trabajando en ella para implantar el control biológico del topillo supone simple y llanamente torpedear nuestro proyecto", afirma el biólogo de Grefa, Alfonso Paz.



Este especialista resalta además "la enorme incoherencia" que supone que esta Consejería haya llegado a apoyar económicamente este mismo proyecto en otras zonas de Castilla y León se desarrolla.


ACABAR CON 42.000 TOPILLOS



Los ornitólogos calculan que una pareja de cernícalo vulgar puede capturar unos 700 topillos durante la temporada reproductora y en las 2.000 hectáreas del sur palentino donde trabajan Grefa y el CSIC se calcula que viven unas 70 parejas de cernícalos vulgares, una de las mayores densidades de la especie registradas en Castilla y León, en buena medida gracias a la ayuda que ha supuesto para estas aves las cajas nido instaladas.



El potencial de depredación que tiene esta población de rapaces durante los meses en los que crían a sus pollos es de 42.000 topillos.



"Mucho nos tememos que en los próximos días, cuando la primera siega de la alfalfa deje al descubierto las huras de los topillos, la aplicación del veneno se convierta en masiva en el interior de esta zona protegida, por lo que estos días son decisivos para intentar frenar el desastre ecológico que se nos viene encima", alerta Paz.