Gasol e Ibaka lideran a los Raptors para sobreponerse a Curry y devolver el golpe a los Warriors

Marc Gasol, con poderío en la zona

Toronto Raptors se rehizo de su derrota en su cancha y ganó este miércoles con autoridad por 109-123 a Golden State Warriors el tercer partido de la final de la NBA, aprovechando las bajas de su rival en un partido donde brilló el pívot español Marc Gasol.

Los actuales campeones pagaron un precio muy alto por su triunfo en el Scotiabank Arena y pese a que recuperaron el 'factor cancha' perdieron por lesión a Klay Thompson y Kevin Looney, bajas que añadir a la de Kevin Durant. El escolta fue duda hasta última hora, pero al final no pudo jugar por su problema muscular y la descomunal actuación de Stephen Curry no cubrió ese vacío, en parte por el gran partido colectivo de su rival.

El base local se fue hasta los 47 puntos, su mejor marca anotadora en un 'playoff', más ocho rebotes y siete asistencias, pero sólo encontró el acompañamiento de Draymond Green (17 y 7 rebotes) y algo de Andre Iguodala (11), argumentos insuficientes para unos Raptors donde todo su quinteto firmó 17 puntos o más.

El que 'menos' aportó en la labor anotadora de los visitantes fue Marc Gasol, que en esta ocasión no tuvo tantos problemas ante DeMarcus Cousins (4 puntos). El jugador catalán hizo 17 tantos, con 6/11 en tiro, capturó siete rebotes y repartió cuatro asistencias para ser de nuevo pivotal en un equipo liderado de nuevo por Kahwi Leonard (30), bien acompañado por fin por Kyle Lowry (23 y 9 asistencias), y por Pascal Siakam (18 y 9 rebotes) y Danny Green (18 con 6 triples).

No estuvo tan brillante el pívot hispano-congoleño Serge Ibaka en la labor anotadora, pero sí excelso a nivel defensivo. El exjugador del Manresa y Real Madrid se quedó solo en seis puntos, pero levantó un casi impenetrable 'muro' en su zona a los Warriors con sus seis tapones.

Los de Steve Kerr sólo pudieron ir por delante en el marcador al inicio del partido, pero en cuanto la franquicia canadiense se puso por delante, ya no soltó la delantera de un partido que manejó sin excesivos problemas y con rentas cómodas gracias a su buena noche ofensiva.