Fiesta pasada por agua

La lluvia deslució los actos centrales de la celebración del Día de Las Candales. En la eucaristía el alcalde pidió fortaleza para asumir los retos palnteados y conseguir una sociedad mejor y más solidaria.

La intensa lluvia e, incluso, la nieve en algunos momentos deslucieron los actos de la festividad de la patrona de Palencia y obligaron a precipitar la procesión de la Virgen de la Calle, que además tuvo que desfilar protegida por un plástico.

 

Ya en la Catedral, la eucaristía tuvo un momento de peticiones a la Virgen de la Calle. El alcalde, Alfonso Polanco habló ante la imagen de La Morenilla de que "muchos son los retos que tenemos planteados como ciudad y como parte de una sociedad moderna caracterizada por la globalización, y presidida por los grandes desafíos que nos ha traído este nuevo siglo". Sin embargo, destacó que estos retos "no solo no nos asusta, sino que más bien nos animan y da fuerzas para seguir en una línea de desarrollo y de consecución de unos objetivos claros y suficientemente definidos, en el plano económico y del bienestar, pero también en todos aquellos aspectos que conforman la vida diaria de nuestros vecinos".

 

El edil pidió a la Virgen de la Calle que las personas que tienen responsabilidades, sean públicas o privadas, "acertemos en las decisiones que adoptemos" y recordó la celebración del quinto centenario del nacimiento de Santa Teresa y el triunfo del Quesos Cerrato en la Copa Príncipe de Asturias.

 

El mal tiempo obligó a modificar itinerarios y programas, pero la jornada se completó con las actividades de la matanza en la plaza Mayor, donde también estaba instalado el mercado de Las Candelas.