Encuentran en Boada de Campos un carricerín común que había sido anillado 6 días antes en Bélgica

La campaña de anillamiento posnupcial de aves Proyecto Life Paludicola ha detectado en la laguna de localidad palentina de Boada de Campos un carricerín común que había sido anillado seis días antes en la ciudad de Grembergen, al norte de Bélgica.

La campaña de anillamiento posnupcial de aves Proyecto Life Paludicola ha detectado en la laguna de localidad palentina de Boada de Campos un carricerín común que había sido anillado seis días antes en la ciudad de Grembergen, al norte de Bélgica.

 

Esta iniciativa, que comenzó en 2018, ha capturado y anillado a 25 aves procedentes de otros países, las cuales ofrecen información "muy valiosa" sobre sus viajes migratorios, como es el caso de este carrecerín común que recorrió una distancia aproximada de 1.000 kilómetros desde que se le halló en Bélgica el 12 de agosto de 2018 y se le recapturó en el municipio palentino el día 18 del mismo mes.

 

En concreto, el ejemplar fue recapturado durante la campaña de anillamiento posnupcial de 2018, incluida en las actividades de seguimiento de aves palustres y que se enmarca entre las acciones del Proyecto LIFE Paludicola, denominadas 'Seguimiento de las poblaciones de carricerín cejudo y especies asociadas'.

 

Así, estas campañas de anillamiento permiten descubrir la "espectacularidad" de los "largos y agotadores" viajes que realizan las aves, y, por ejemplo, que un ave tan pequeña como el carricerín común (acrocephalus schoenobaenus), de unos 10 gramos de peso, es capaz de atravesar media Europa en menos de una semana a una velocidad media de 170 kilómetros al día.

 

Estas campañas de seguimiento de aves palustres se realizan en nueve humedales de la Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Castilla y León, todas ellas dentro del proyecto LIFE Paludicola, y permiten conocer con "más precisión" las rutas y la fenología de paso de numerosas especies migratorias, según ha indicado la Fundación Global Nature en un comunicado recogido por Europa Press.

 

En total, son 25 las aves controladas portadoras de anillas procedentes de otros países europeos, de seis especies diferentes y la mayoría pendientes aún de su tramitación por las oficinas de anillamiento. Así, se pueden conocer los viajes del carricero tordal, el carricero común, el mosquitero musical, el avión zapador o la curruca capirotada.

 

Este control también da a conocer las "espectaculares" velocidades de migración de muchas aves y los datos que ayudan a su conservación como, por ejemplo, la "gran importancia" que tienen determinados ecosistemas para que estos recorridos se completen con éxito.

 

Precisamente, este es el caso de los humedales, "fundamentales" para las aves acuáticas, "auténticos oasis de biodiversidad", que acogen multitud de aves sedentarias, migrantes e invernantes en diferentes épocas del año. Por ello, la Fundación Global Nature ha recordado la "necesidad" de cuidar estos espacios naturales.