El Colegio de Economistas ve la digitalización "fundamental" para contrarrestar el alto grado de dispersión de CyL

El decano del Colegio de Economistas de Valladolid, Juan Carlos De Margarida. CEV

La construcción, el turismo y la industria son los sectores estratégicos que más tienen que transformarse digitalmente

 

Las empresas de Castilla y León, especialmente las micropymes, se sitúan por debajo de la media española en cuanto a utilización y acceso a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICs), según se desprende de los datos recogidos en el III Observatorio de Economía Digital de Castilla y León cuyos resultados han sido presentados este miércoles por el decano y presidente del Colegio de Economistas de Valladolid, Juan Carlos De Margarida.

 

De Margarida ha destacado que la incorporación de procesos relacionados con la digitalización en las empresas es un factor clave para "no perder el tren de la competitividad", situación que se ve más agravada en sectores estratégicos como la industria, el turismo o la construcción, donde la falta de transformación digital supera el 51 por ciento.

 

El decano del Colegio de Economistas ha reiterado que la digitalización contribuye a incrementar la productividad de las empresas, hasta el punto de que "su implantación en el tejido empresarial podría tener un impacto de hasta el 2,1 por ciento anual en el PIB de Castilla y León hasta el 2030".

 

Según los datos del III Observatorio, la economía digital representa el 4,5 por ciento del PIB de Castilla y León "pero sólo se está capturando el 11 por ciento del potencial digital".

 

De Margarida ha realizado un nuevo llamamiento a las administraciones públicas para que "coordinen sus agendas digitales con empresas y ciudadanos", en aras a realizar "un esfuerzo conjunto que permita mejorar el nivel de digitalización de Castilla y León, que actualmente se sitúa por detrás de la mayoría de los países de Europa".

 

En concreto, De Margarida ha explicado que el 51 por ciento de las actividades actuales que se realizan en la Comunidad Autónoma "son potencialmente automatizables con tecnología ya existente" si bien es preciso un promover un proceso de aceleración hacia la transformación digital de la sociedad castellano y leonesa.

 

El decano del Colegio de Economistas de Valladolid ha vuelto a referirse, como ya lo hiciera durante la presentación del año pasado del II Observatorio de Economía Digital, a que la digitalización es fundamental "para contrarrestar el impacto negativo en una región con un alto grado de dispersión".

 

Una brecha entre zonas urbanas y rurales que sigue aumentando y que ahora se traslada al tamaño de las empresas, de forma que son las micropymes y pymes las más retrasadas en cuanto a adopción de procesos de transformación digital.

 

El acceso a Internet de alta velocidad para las empresas ubicadas en el medio rural, la potenciación de la conectividad, la implantación de las TICs, principalmente en los sectores de servicios, construcción e industrial, la formación en competencias digitales de los emprendedores y empresarios de zonas rurales, la apuesta por el desarrollo de nuevas actividades económicas y la prestación de servicios que proporcionen un valor añadido a los ciudadanos son algunas de las recomendaciones que ha esbozado De Margarida para que Castilla y León evolucione "hacia un nuevo modelo de crecimiento económico que posibilite crear empleo, fijar empresas existentes y que surjan nuevas empresas de manos de emprendedores locales".

 

Todo ello, superando "el miedo de algunos sectores económicos y sociales a que los trabajos actuales desaparezcan", ya que lo que cambiará será la naturaleza del trabajo, de forma que muchas actividades actuales se verán sustituidas por otras con mayor valor añadido.