El ciclista zamorano Jaime Rosón, sancionado 4 años y despedido de Movistar

El ciclista zamorano Jaime Rosón.

El zamorano Jaime Rosón, una de las promesas del ciclismo español, es sancionado cuatro años por anomalías en su pasaporte biológico. Movistar, su equipo, le ha despedido.

El Movistar Team de ciclismo ha anunciado este viernes el despido del ciclista zamorano Jaime Rosón tras confirmarse la sanción que la UCI le ha impuesto por una infracción a las normas antidopaje en la temporada 2017. El equipo española ha recibido comunicación de la UCI en la que se le informa de que la sanción a Jaime Rosón es de cuatro años sin poder competir por valores anómalos en su pasaporte biológico y anuncia el despido del corredor zamorano por parte de Abarca Sports, la empresa que gestiona el histórico equipo ciclista.

 

El caso surgió hace ocho meses y las anomalías datan de antes de su fichaje por Movistar. Ahora al zamorano, que ya lleva seis meses parado por haber sido apartado del equipo, le esperan tres años y medio de sanción, un veredicto muy duro.

 

Este es el comunicado completo:

 

"En la mañana de hoy viernes, 15 de febrero de 2019, la sociedad Abarca Sports ha recibido una comunicación oficial por parte de la Unión Ciclista Internacional (UCI) en la que se le notifica la sanción por un período de 4 años al corredor Jaime Rosón García, por valores anómalos en su pasaporte biológico en enero de 2017".



"En virtud de dicha comunicación, Abarca Sports informa de que ha procedido a la resolución del contrato que unía a Rosón con su equipo, un contrato cuya suspensión provisional había sido ejecutada previamente. Abarca Sports desea del mismo modo recalcar que el período en que se producen los valores anómalos detectados a Rosón es un año anterior a su incorporación a nuestro equipo".

 

La noticia saltó el pasado día 28 de junio de 2018 cuando la UCI anunció la suspensión del corredor zamorano por anomalías en su pasaporte biológico, con fecha de enero de 2017, cuando estaba en el Caja Rural y cinco meses antes de firmar con Movistar. El equipo navarro confirmó que, desde que entró en su estructura, el corredor zamorano tenía una ficha biológica impecable. A pesar de ello, ha suspendido el contrato de dos años que firmó, aunque está dispuesto a ayudarle a defenderse.

 

El corredor, por su parte, defiende su inocencia, pero tendrá que esperar a lo que decida el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) que es quien debe decidir si se le sanciona. En caso de confirmarse que hubo dopaje sanguíneo, el corredor se enfrenta a una sanción de cuatro años suspendido para competir, lo que podría ser el fin de su carrera. Según fuentes del equipo, la UCI había detectado niveles anómalos en el pasaporte biológico de Rosón desde tiempo atrás, cuando estaba en el Caja Rural, y abrió una investigación que se había prolongado durante muchos meses.

 

Se denomina pasaporte biológico a la recopilación por parte de los organismos antidopaje de los parámetros fisiológicos de un deportista, mediante varios análisis de sangre y orina a lo largo de un periodo de tiempo. Este sistema, que se implantó de forma oficial en el ciclismo en 2008, permite descubrir de forma indirecta si se han utilizado sustancias prohibidas y se considera más disuasorio para el deportista que cualquier control por sorpresa o tras una competición. Sirvió, por ejemplo, para detectar el caso de dopaje de Marta Domínguez a pesar de que no había dado positivo en controles convencionales.

 

 

Qué es el pasaporte biológico

 

En 1997, la UCI (Unión Ciclista Internacional) y la Federación Internacional de Esquí introdujeron marcadores sanguíneos para determinar el abuso de EPO, que era indetectable por medios directos en ese tiempo. A partir de 2002 se empieza a utilizar el término “pasaporte biológico” y en 2008 fue aprobado definitivamente.

 

Se estudian cinco parámetros sanguíneos (hématocritos, hemoglobina, réticulocitos, hemoglobina plasmática libre y el índice de estímulo) en este pasaporte, que inscribirá los resultados de todos los controles sanguíneos. Estos controles se hacen preferentemente fuera de competición.