El Ayuntamiento mantiene la "flexibilidad" horaria de la doble fila escolar pero perseguirá infracciones

Vehículos mal aparcados en el acceso del colegio Padre Manjón de Salamanca.

Se mantiene el permiso para aparcar frente a los colegios en las horas de entrada y salida, pero con el límite de 10 minutos y con multa para quienes se excedan o interfieran en la circulación.

El arranque este lunes del curso para miles de alumnos de enseñanzas secundarias ha devuelto a las calles de Salamanca el problema endémico de la doble fila escolar. Desde hace años, ha proliferado la costumbre de aparcar en doble fila ocupando un carril de circulación frente a los centros escolares; aparece en los minutos anteriores y posteriores a la hora de entrada y salida de los colegios y está muy localizada en calles importantes como Canalejas o Gran Vía, aunque está generalizada. 

 

La práctica, por descontado, entraña riesgos para el tráfico y los peatones y entidades como la DGT piden que se evite. Y además es una infracción clara a los reglamentos de tráfico. Sin embargo, la vamos a seguir viendo a pesar de los intentos por ordenar la situación, pero con una advertencia: la permisividad será solo con el horario y no con las infracciones.

 

No hay más que visitar varias zonas de colegios para comprobar por un lado la existencia de la segunda (y tercera) fila a la hora de dejar o recoger a los alumnos. Y por otro las situaciones de riesgo que se observan en pasos de peatones en lo que es un problema de movilidad y de seguridad vial. A principios de año, y a raíz de una 'huelga de celo' de la Policía Local, trascendió que la doble fila escolar era algo oficial. En una carta enviada a los colegios a raíz de la avalancha de multas, el consistorio reconocía que "sigue creyendo conveniente mantener una cierta permisividad con el estacionamiento de vehículos en las inmediaciones de los centros educativos en los horarios de entrada y salida de los mismos", con una llimitación: "en un período de tiempo comprendido en los diez minutos anteriores y posteriores a las entradas y salidas del centro, siempre y cuando no se haga un uso abusivo de este estacionamiento"

 

Según el Ayuntamiento de Salamanca, el objetivo es ser flexibles para facilitar el acceso a los colegios en las horas clave, y la medida tiene límites y normas. La más importante, no abusar de los diez minutos 'de gracia'. No obstante, ese margen se desborda a diario en muchos puntos de la ciudad y es fácil ver coches en doble fila mucho antes y también después de las horas de entrada y salida, y saltándose ese margen de los 10 minutos.

 

El mayor problema es que esos diez minutos de margen, en los que no se suele sancionar la doble fila, suelen dar lugar a infracciones, tanto dentro del 'horario' marcado para esa flexibilidad, como si es en la habitual práctica de dejar el coche frente al colegio durante muchos minutos. En este sentido, fuentes del consistorio advierten que se va a seguir siendo flexible dando un margen en las horas de salida y entrada a los colegios, pero no con los aparcamientos irregulares o que interfieran con una circulación lo más normal posible. Y este tipo de comportamiento sí que se van a sancionar: dejar el coche sobre la acera o sobre un paso de peatones nos pueden costar una multa.

 

Además de aclarar los límites de esa permisividad con la doble fila, este comienzo de curso se han tomado algunas medidas específicas en una veintena de colegios y se ha aplicado, por primera vez, un plan global de seguridad con refuerzo de señalización, limitación a 30, radares... Entre las medidas adoptadas, la instalación de vallas para evitar que se cruce mal (y también que se aparque en la acera) y habilitar carriles en las horas de entrada y salida: los tienen el IES Campo Charro y el Colegio Maristas o el Rufino Blanco y Martínez Ulibarri.

 

Hay flexibilidad para aparcar en la rotonda Filiberto Villalobos para ir al Villar y Macías. Y también se permite aparcar en zona azul en horario de entrada y salida en el Maestro Ávila, por ejemplo.

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