El 75% de los palentinos con enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa ven afectada su vida diaria a causa de la enfermedad

El estudio IBD2020, realizado entre cerca de 650 pacientes de España (5.000 de toda Europa), revela la situación de las personas que padecen Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII): Crohn y colitis ulcerosa.

Cada año se diagnostican en España 2.000 nuevos casos de Enfermedad Inflamatoria Intestinal-EII (enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa), y se estima que afecta a alrededor de 130.000 personas en nuestro país.

 

Según revela el estudio IBD2020, en Palencia el 75% de los pacientes han visto frenadas las actividades de su vida diaria a causa de los síntomas de la enfermedad.

 

El 35% de los pacientes palentinos incluso ha tenido que faltar al trabajo en el último año; y en el caso de los estudiantes, cerca del 40% ha tenido que ausentarse de clase a causa de los síntomas.

 

"La EII es una enfermedad grave con la que es muy difícil convivir, con brotes que limitan nuestra vida diaria y dificultan llevar a cabo actividades como viajar, llegar al trabajo y asistir a reuniones o usar el transporte público. Además, afecta fundamentalmente a personas más jóvenes, con lo que muchas veces la planificación de vida se ve truncada de una forma muy importante. Sin embargo, si nos implicamos en el control de la enfermedad y cumplimos con las pauta médicas y los tratamientos adecuados, se puede lograr llevar una vida mejor", comenta Jose Antonio Pérez, Presidente de la Asociación de Enfermos de Crohn y Colitis Ulcerosa (ACCU) de León.

 

Relación médico-paciente en las EII

 

El estudio también revela datos sobre la relación del paciente con su médico: la mitad de los pacientes palentinos afirman recibir información de su médico sobre las prioridades del tratamiento y abordan en la consulta cómo afecta la enfermedad a su vida diaria.
 
En este sentido, el Dr. José Fernando Muñoz, miembro de la Unidad de EII del Hospital de León
, comenta que "resulta fundamental proporcionar una información suficiente al paciente para que se involucre en todos los pasos de su tratamiento, tanto en el marco de la consulta con el especialista, como en su casa, para mantener la enfermedad bajo control, y estar atento a su evolución".

 

Asimismo, los pacientes deben ser capaces de hablar con su médico con naturalidad, e involucrarse en todas las decisiones que toma su médico. "Un paciente activo enseguida ve los beneficios de su tratamiento, tenemos que hacer un esfuerzo por lograr esta comunicación fluida", comenta José Antonio Pérez.