Dos meses de danzas en la provincia

La primavera concentra más del 80% de las danzas de danzantes en Palencia. Estos meses son un buen momento para darlas a conocer y ponerlas en valor.

Después de  las celebraciones de la Semana Santa, entra de lleno la primavera y el tiempo de romerías y fiestas. Es momento de cofradías, votos de villa, Pascua Granada, Corpus Christi, vírgenes, santos y cristos. En muchas , un elemento destaca en la celebración: las danzas de danzantes.

 

La provincia de Palencia cuenta con una buena presencia de ellas, que juegan un importante papel procesional, vinculadas desde antiguo a las cofradías de nuestro mundo rural. La riqueza de sus elementos y la conservación de sus ritos hacen que se concentre en la geografía provincial uno de los conjuntos más singulares de la Península de este acervo folklórico, para el que la Diputación Provincial ha solicitado la declaración de Bien de Interés Cultural en su apartado de Patrimonio Inmaterial.

 

La más madrugadora de ellas es la danza de Frómista que acompañará a San Telmo,durante el lunes de la octava de Resurrección (28 de abril) en un complejo ritual de Cofradía. Los primeros días de mayo, coincidiendo con la Fiesta de La Cruz (3 de mayo) tiene lugar la devolución de la imagen de la Virgen de Rombrada en Támara, acompañados de su colorida y vistosa danza de danzantes. El primer domingo del mismo mes (4 de mayo) es el momento de ver a la botarga con su danza acompañar la fiesta del Cristo de la Salud de Grijota con sus peculiares trajes de casaca y calzón.

 

San Miguel de Mayo (el día 8) será procesionado junto con la Virgen de los Remedios en la Villa de Fuentes de Nava acompañado por las danzas y paloteos de esta localidad terracampina. También el mismo día, sacará a la calle su danza Hornillos de Cerrato festejando al Arcángel San Miguel en su fiesta de mayo. En mayo también danzan en Baquerín de Campos (perdidos por completos sus lazos de paloteo y su indumentaria de enagüillas) para honrar al Santo Capillas, los escasos vecinos que vuelven a esta pequeña localidad por la fiesta recuperada a principios de siglo.

 

San Isidro (15 de mayo) ha conservado algunas de las danzas que en tiempos abundaron en la provincia y es el momento de acompañar al patrón de los labradores en Santa Cecilia del Alcor (atendida por los pocos cofrades que todavía quedan), Villaviudas, Población de Cerrato, Becerril de Campos o la recientemente recuperada de Tabanera de Cerrato. Autillo de Campos acompañará, si consigue danzantes suficientes, a su Virgen del Castillo en su fiesta de mayo, como se danzará para acompañar al Santísimo Cristo de la Salud de Villerías o al Cristo de San Felices de Becerril.

 

Desgraciadamente se perdió para siempre la danza de Guaza que acompañaba, en mayo, al Cristo de Acebes, una de las más singulares de la provincia. La misma suerte corrió  la fiesta de Santiago Matamoros en la localidad de Ampudia donde, además de las danzas se representaba el auto teatral de La Entrada del Moro, coincidiendo con el 23 de mayo (día de la Aparición del Apóstol en la Batalla de Clavijo) y la fiesta grande de la Cofradía.

 

 

Entrado junio, el Corpus Christi volverá a sacar la danza de Cevico de la Torre y volverán las calles de Palencia capital a ver desfilar en solemne procesión el Carro Triunfante de la Catedral que en los últimos años ha ido arropado por los danzantes de Fuentes de Nava. Peor suerte han corrido las procesiones de Corpus Christi de Dueñas donde la danza lleva décadas sin estar presente o la de Ampudia con una presencia intermitente en los últimos años y un ritual muy perdido.

 

El birria de la danza de Villamartín echará el verso a San Antonio en uno de los momentos más emotivos de la procesión del 13 de junio y se nos acabará la primavera con las fiestas de San Luis en Villada, que saca sus lazos y la danza de la culebra para acompañarle y con las fiestas en honor a Nuestra Señora de las Nieves en Paredes de Monte, pedanía de la capital