Día '1' de 'nueva normalidad': Palencia vive desde hoy con el nivel más bajo de restricciones de la pandemia
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Día '1' de 'nueva normalidad': Palencia vive desde hoy con el nivel más bajo de restricciones de la pandemia

Mascarilla, higiene y distancia se quedan como últimos vestigios de todo lo vivido desde marzo de 2020, pero las limitaciones son las más escasas desde entonces y deja de haber restricciones a la actividad en comercios o establecimientos.

Después de muchos meses hablando de 'nueva normalidad', Palencia alcanza hoy esa situación, la que se mantendrán mientras dure la emergencia sanitaria por la pandemia, y ya podemos decir con certeza que, por ahora, la vida no volverá a ser lo que era porque mascarilla, higiene y distancia se quedan con nosotros como últimos vestigios de todo lo vivido desde marzo de 2020. Todo ello, en una situación de gran debilidad de nuevos casos y protegidos por la vacunación, algo que no teníamos antes. Tanto es así, que podríamos decir que estamos en el 'día 1' después de la pandemia y que la nueva normalidad es esto.

 

Hasta ahora, no había certeza sobre lo que supondría esta nueva normalidad, un concepto acuñado cuando se estableció el primer plan de desescalada, hace más de un año, antes del verano de 2020. Sobre el papel, se trata de una situación similar a la que teníamos antes de la pandemia, pero este día 21 de septiembre de 2021 ya podemos afirmar lo que es: una coyuntura en la que no hay restricciones a la actividad pero se mantienen las medidas higiénicas básicas y una prohibición adicional que es prácticamente la única que se mantiene.

 

De entrada, decir que este 21 de septiembre Palencia empezará con el nivel mínimo de restricciones que ha tenido desde que empezó la pandemia. Nunca antes las limitaciones había sido tan bajas, de hecho, pasan a ser prácticamente inexistentes. En el momento más bajo de casos, en el verano de 2020, se mantuvieron algunas medidas como la prohibición de bailar en las pistas de las discotecas en el corto espacio de tiempo que se permitió su apertura. Ahora el nivel de restricciones es todavía inferior y el más bajo que hemos tenido desde que en marzo de 2020 se declaró el estado de alarma.

 

Este 21 de septiembre la Junta de Castilla y León levanta todas las medidas que había implantado de cara al verano y que ha desmontado en poco más de dos semanas. No habrá ningún tipo de limitación de aforo y ni de horario en ninguna actividad ni establecimiento: todo puede funcionar como si no ocurriera nada. Sólo se mantienen la higiene (geles, ventilación), la mascarilla (obligatoria en interior) y la distancia como medidas básicas, con un añadido: sigue estando prohibido fumar en la calle si no hay distancia. Puede que estas medidas se queden un tiempo con nosotros, al menos, hasta que se declare el final de la pandemia.

 

Así queda la situación

Sobre esa base, y sin limitaciones a la actividad, se mantienen el protocolo de los centros escolares y el de las residencias de mayores, a la espera de que una situación todavía mejor permita relajarlos. También se mantiene la limitación en competiciones deportivas profesionales, aunque a la espera de que se vayan retirando: esta misma semana Unionistas o Avenida pueden ver como se pasa al 80% y 60% el aforo en sus partidos.

 

En el caso de los negocios de hostelerías, bares y restaurantes han contando con medidas como la extensión de terrazas o las facilidades tributarias, que se han aplicado de manera general tanto en la capital como en otros municipios. Ahora los ayuntamientos tienen que decidir cuándo revertir estas medidas a la situación inicial, aunque puede que tarde. Se mantendrán en la medida de lo posible apoyos a los sectores más afectados.

 

También 'se queda' un cambio que apunta a permanente, el del 'cribado' telefónico en la asistencia sanitaria. La atención se ha reestablecido en todos los consultorios y centros de salud de carácter rural, los últimos que quedaban, y se podrá atender de manera presencial, pero se va a seguir haciendo un proceso previo para organizar las agendas de los profesionales y poder discriminar entre atención médica y trámites como recetas o bajas. Y se mantien también una presencialidad mayoritaria en la educación universitaria, donde todavía haya clases telemáticas, aunque se apuesta por volver a la realidad anterior a la crisis