Condenado a 8 años por agresión sexual a su expareja en la Escuela Castilla de Palencia

Los hechos tuvieron lugar en 2015 y ahora el joven, de 21 años, ha sido setenciado por la Audiencia Provincial de Palencia.

La Audiencia Provincial de Palencia ha condenado a A.M.P. a 8 años de prisión y cinco meses por delitos de agresión sexual, detención ilegal, lesiones y malos tratos a su expareja, de 21 años, cometidos en la Escuela Castilla de la capital palentina a finales de 2015.

 

Según la sentencia, facilitada por el TSJCyL y recogida por Europa Press, se condena a A.M.P. a tres años de prisión por un delito de agresión sexual, cinco años por un delitos de detención ilegal, a tres meses por un delito de lesiones y una multa de 6 euros diarios, y a dos meses más por un delito de malos tratos y a multa de 6 euros diarios.

 

Además, en concepto de responsabilidad civil se condena A.M.P, que tiene la misma edad que su ex pareja, a indemnizar con 22.410 euros a la víctima así como al pago de las costas derivadas del juicio.

 

Los hechos se produjeron el 29 de noviembre de 2015 cuando el condenado y la víctima, que habían mantenido una breve relación sentimental que ya había concluido, quedaron para cenar en la habitación del chico, que en esos momentos mantenía una relación con otra chica, en la Escuela Castilla de la capital palentina.

 

En el momento en el que la chica entró en la habitación, A.M.P cerró la puerta con llave, que se guardó en el bolsillo, tras lo que inició una conversación que derivó en contenido sexual, lo que "incomodó" a la víctima que intentó salir del cuarto, aunque el condenado se lo impidió ya que la agarró de las manos y la tumbó en la cama, tras lo que intentó quitarle la ropa.

 

Ante la resistencia de la chica, el condenado le ató las manos y los pies a la cama con unas bridas y le colocó un pañuelo en la boca y le tapó los ojos con una camiseta, tras lo que desnudó a la joven y con un objetó punzante le escribió la palabra 'puta' en el abdomen, además de que realizó movimientos lividinosos sobre ella.

 

El condenado mantuvo así a la joven hasta las 7 de la mañana tras lo que la chica regresó a su habitación, se ducho, bajó a desayunar y acudió a sus clases. La joven contó al día siguiente lo sucedido a varios amigos, entre ellos a su compañera de habitación, mientras que la directora del albergue se lo comunicó el 15 de enero de 2016, día anterior a la presentación de la denuncia.

 

Además, el día 5 de diciembre de 2017, A.M.P. se personó en la Escuela Castilla, en el dormitorio de la chica, con la que no había concertado cita, y tras lanzarla a la cama y agarrarla por las manos con un objeto punzante escribió gorda sobre el pecho.

 

A consecuencias de los hechos, la víctima sufrió síndrome de estrés postraumático, ansiedad, desasosiego y dificultades para dormir. La sentencia no es firme, y contra ella cabe interponer recurso de casación en los términos y plazos legales.