Comienzan las I Jornadas Sindicales del Sector de Automoción este viernes
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Comienzan las I Jornadas Sindicales del Sector de Automoción este viernes

Logos de Mercedes-Benz, Citroën y BMW

Zaragoza recibe a cinco sindicatos de toda España para exigir empleo de calidad y más ayudas públicas

Este viernes y durante toda la jornada del sábado, el encuentro impulsado por el sindicato aragonés STOPEL abordará cuestiones como la situación actual de las plantillas, el futuro de los motores de combustión o los retos del sindicalismo alternativo, con el objetivo de compartir experiencias y coordinar acciones.

 

Los sindicatos participantes representan a los empleados de más del 90% de las marcas del automóvil que tienen factoría en España y dan empleo directo a más de 60.000 trabajadores: STOPEL, en Opel Figueruelas; STM, en Ford Valencia, LAB, en Volkswagen Navarra y Mercedes-Benz Vitoria; TU, en Renault España; y CUT en Citroën Vigo.

 

Los trabajadores denuncian el deterioro de sus condiciones y exigen participar en la distribución de beneficios y que las cuantiosas ayudas públicas que reciben las empresas estén condicionadas a acabar con la reducción de costes laborales y la precarización y al apoyo y localización de las empresas auxiliares.

 

El sector del automóvil representa el 10% del PIB de España y el 18% del total de exportaciones, pero vive un momento crucial ante la política de reducción de costes de las compañías y los cambios tecnológicos. Para hacer frente a los nuevos retos, cinco sindicatos alternativos de toda España -representantes de más del 90% de marcas que se fabrican, que dan empleo directo a más de 60.000 personas- se reúnen en Zaragoza en las I Jornadas Sindicales del Sector de la Automoción. Los organizadores destacan entre los objetivos del encuentro “proteger las condiciones laborales de los trabajadores frente al modelo productivo de contratos basura y ‘todo a cien’ que se está instaurando, en especial en el grupo Stellantis, propietario de Opel”.

 

Las jornadas están organizadas por el Sindicato de Trabajadores de Opel (STOPEL) y STM, de la factoría Ford Valencia, ambos pertenecientes a la Confederación Intersindical. También asisten representantes de CUT en Citroën Vigo (otra de las factorías del grupo Stellantis, fusión de PSA y Fiat-Citröen); LAB, en Volkswagen Navarra y Mercedes-Benz Vitoria; y TU, en Renault España.

 

Durante los días 22 y 23, los participantes debatirán en distintas mesas redondas en el Centro de Historias de Zaragoza la situación de las plantillas en cada fábrica, la problemática y retos del sector, el futuro de los motores de combustión con el avance del vehículo eléctrico y de hidrógeno y los desafíos del sindicalismo alternativo. Con las conclusiones finales se quiere buscar vías de acción comunes ante las empresas y las instituciones para defender a todos los trabajadores de la industria del automóvil.

 

EMPLEO DE CALIDAD, GARANTÍA DE FUTURO

Los organizadores resaltan que las empresas automovilísticas siguen teniendo beneficios millonarios; en parte por el deterioro de las condiciones laborales (aumento de la contratación precaria, mayores ritmos de trabajo, organización just in time…) y el “chantaje” a las instituciones con la amenaza de desmantelar las plantas. Frente a ello exigen la participación de los trabajadores en la distribución de las ganancias y mayor control del dinero público para mantener un sector industrial puntero, con empleo de calidad en lugar de competir por abaratar los costes salariales.

 

Como ejemplo, la factoría de Opel en Figueruelas, entonces del grupo PSA, cerró 2020 con un beneficio neto de 2.173 millones. Tras su unión con Fiat-Citröen el pasado enero, la nueva sociedad Stellantis anunció unos beneficios récord de 5.936 millones en el primer semestre de este año. En paralelo, los trabajadores han perdido primas y complementos, se han empeorado sus condiciones laborales y desde 2018 los salarios no han aumentado ni el IPC. En todas las factorías automovilísticas se ha producido una progresiva reducción de las plantillas. En el caso de Opel, en las últimas dos décadas ha pasado de tener unos 10.000 trabajadores directos a la mitad, apenas 5.000, aumentando además el porcentaje de contratos temporales.