Cambios del cuerpo de la mujer durante el embarazo: Los visibles y los invisibles

Embarazada

Hay cambios durante el embarazo que son físicos y visibles pero hay otros que se escapan del conocimiento del público general y son invisibles.

"Dejando de lado manifestaciones más conocidas por todos, como las naúseas, algunas mujeres asocian determinadas situaciones a problemas con el embarazo", han manifestado expertos de la compañía médica Ava.

 


Según revela la American Pregnancy Association, hasta el 70 por ciento de las mujeres embarazadas experimentan náuseas en algún momento durante el embarazo temprano. La misma asociación revela que las naúseas comienzan a aparecer entre las cuatro y las ocho semanas de gestación, normalmente. La Organización Mundial de la Salud informa de que anualmente se producen 135 millones de partos.

 

Si existen náuseas o vómito, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) aconseja disminuir el volumen de alimentos ingeridos; fraccionar la alimentación, es decir, comer menos cantidad pero más veces, y evitar los alimentos ricos en grasa. Si existe reflujo, pueden seguirse estas mismas indicaciones y hay que evitar comer en las horas previas a acostarse.

 

En cuanto al aumento de peso, uno de los cambios más evidentes del embarazo, la SEEN recomienda que la gestante incremente el mismo entre seis y doce kilos. Añaden que las embarazadas con bajo peso deben aumentar más kilogramos para recuperar su estado nutricional, mientras que las que comienzan con un exceso de peso deben limitar su aumento, pero nunca ha de ser inferior a seis kilos.

 

No obstante, hay más cambios y puede ser que algunas embarazadas asocien cambios o síntomas perfectamente comunes en el embarazo con complicaciones en el mismo, con daño para ella y su bebé.

 

Por ello, "para evitar preocupaciones innecesarias, es importante que las embarazadas sepan lo que ocurre en su cuerpo a medida que el feto crece y entienda que determinadas molestias son absolutamente normales", han subrayado desde Ava, que ha elaborado una guía para comprender lo que sucede durante un embarazo y entender a qué se deben los síntomas que se notan semana a semana.

 

POR TRIMESTRE

 

- Primer trimestre.

 

Es la fase del embarazo que se corresponde con las semanas entre la 1 y la 12. A partir de la semana número 9, comenzará a crecer el útero y a aumentar la cintura.

 

Además, la embarazada empiece a experimentar dolor de ligamento redondo, ya que se estará estirando para facilitar el crecimiento del bebé. Puede que la barriga de embarazada ya se empiece a notar cuando el primer trimestre esté llegando a su fin, momento en el que la gestante se empezará a notar más enérgica, como antes de estar embarazada.

 

- Segundo trimestre.

 

Se extiende desde la semana 13 hasta la 26. El cuerpo de la mujer embarazada produce mayor cantidad de la hormona llamada relaxina, que puede provocar dolor abdominal y pélvico, además de influir en el equilibrio.

 

Asimismo, alrededor de la semana 15, la sensibilidad en las encías puede aumentar y es posible que la gestante note la nariz taponada o, incluso, sufra de sangrado nasal. En este momento también se percatará de que le han salido estrías. No obstante, si aún no han aparecido, el uso de cremas hidratantes prepara a la piel para estirarse, según los expertos de Ava.

 

Continúa el proceso y durante la semana 21 el pecho ya empieza a desarrollar los conductos mamarios de cara a la lactancia. No todo son desventajas: durante el segundo trimestre la mujer también notara una mejora en las uñas y un pelo más fuerte y brillante.

 

- Tercer trimestre. 

 

Es el período desde la semana 27 hasta el final del embarazo. Aumentan las ganas de miccionar, debido al crecimiento del feto y el útero. La hinchazó también será mayor, y la causa hay que buscarla en la retención de líquidos.

 

A cambio, la embarazada notará que su respiración mejorará, ya que el feto habrá bajado para prepararse para el parto. De ahí en adelante, ya pueden presentarse síntomas que hagan pensar a la gestante que va a dar a luz, pero pueden ser falsas alarmas.