Boada de Campos impulsa un programa de voluntariado para conocer y proteger los murciélagos

Foto: E. P.

El objetivo de la actividad palentina es contribuir a la conservación de las 54 especies de murciélagos europeos.

El Ayuntamiento de Boada de Campos (Palencia), junto con la Fundación Global Nature, ha puesto en marcha un nuevo programa de voluntariado ambiental en el entorno de la laguna de la villa, para conocer y proteger los murciélagos.

 

El programa, con el apoyo de Fundación Caja Burgos, a través de su Aula de Medio Ambiente y Obra Social "la Caixa", consistirá este sábado en un taller teórico-práctico sobre los murciélagos en el que los voluntarios construirán e instalarán cajas-refugio en el municipio y su entorno.

 

El objetivo de la actividad es contribuir a la conservación de las 54 especies de murciélagos europeos.

 

Estas actividades se complementan con un taller formativo teórico-práctico cuyo fin es desmontar mitos y conocer en realidad cuál es el papel de los murciélagos en los ecosistemas.

 

La Casa Museo de la laguna de Boada acogerá una charla divulgativa de introducción al mundo de los quirópteros a las 17.00 horas. En esta conferencia se explicarán algunas de las características de los murciélagos, con especial énfasis en los que se pueden encontrar en Castilla y León, los estudios e investigaciones que se llevan a cabo para conocerlos mejor y las principales amenazas para su conservación.

 

Posteriormente, se realizará un recorrido por los alrededores del municipio de Boada de Campos con detectores de ultrasonidos para la identificación de las especies características de la zona. Todo ello será gratuito y abierto a todas las edades.

 

Con este nuevo proyecto de voluntariado se desea llevar a cabo diferentes iniciativas para dar a conocer a los murciélagos, sus características y el papel que juegan en el ecosistema entre los vecinos de la localidad.

 

MURCIÉLAGOS Y MEDIO AGRÍCOLA

 

Los quirópteros, también conocidos como murciélagos, son el segundo grupo de mamíferos más numeroso tras los roedores y son los únicos mamíferos capaces de volar.

 

A pesar de su diversidad, muchas de las especies se encuentran amenazadas y en grave peligro debido en gran medida a la destrucción de sus refugios. Su presencia es muy beneficiosa ya que, por ejemplo, se alimentan de muchos insectos que constituyen plagas agrícolas y también controlan otros que pueden ser molestos y portadores de enfermedades.

 

Estos animales forman parte del ciclo vital de los ecosistemas y establecen un equilibrio entre los organismos que habitan en ellos. De esta manera, mantienen a los insectos perjudiciales en unos umbrales de población aceptable.

 

Por tanto, son un claro ejemplo de la lucha biológica para la prevención o control de plagas de insectos. Un aumento en las poblaciones de quirópteros podría traducirse en una disminución del uso de pesticidas agrarios, con el ahorro económico y medioambiental que esto supondría.