Bale complica la vida a Zidane y pide sitio en Kiev

Bale e Isco

El galés dirige la goleada del Real Madrid en el trámite ante el Celta.

FICHA TÉCNICA.


REAL MADRID: Keylor Navas; Achraf, Varane, Nacho, Marcelo; Casemiro, Modric, Kroos; Isco (Asensio, min.63), Bale (Lucas Vázquez, min.70) y Benzema (Mayoral, min.63).
 

CELTA DE VIGO: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Roncaglia, Sergi Gómez, Jonny; Wass (Aspas, min.81), Lobotka, Jozabed (Radoja, min.70), Méndez, Maxi Gómez y Boyé (Tucu Hernández, min.46).
 

GOLES:

1 - 0, min.13, Bale.

2 - 0, min.30, Bale.

3 - 0, min.32, Isco.

4 - 0, min.52, Achraf.

5 - 0, min.75, Sergi Gómez, en propia puerta.

6 - 0, min.80, Kroos.
 

ÁRBITRO: González Fuertes (C.Asturiano). Sin amonestados.
 

ESTADIO: Santiago Bernabéu. 56.474 espectadores.

El Real Madrid despidió la temporada en el Santiago Bernabéu con una plácida victoria ante el Celta de Vigo (6-0) gracias al liderazgo de Gareth Bale, autor de un doblete y gran protagonista de un duelo intrascendente ante los gallegos, que le sirve al galés para reclamar un sitio en el once de la final de Kiev.

El príncipe de Cardiff fue quien animó el cotarro en una extraña tarde en Chamartín. Sin nada en juego y con la final de Champions en mente, el Madrid se agarró a la figura de Bale para despachar al Celta y ganar sensaciones antes de enfrentarse al Liverpool el próximo 26 de mayo.

Alejado de la versión del Pizjuán del pasado miércoles, el equipo merengue cambió la palidez de su rostro y encontró en el jugador británico al ejecutor perfecto. Bale, que suma 18 goles en esta Liga, apenas tardó un cuarto de hora en abrir el marcador y enviar un mensaje a Zidane, quien no le ha utilizado en los partidos importantes. Ni ante al PSG, ni ante la Juve, ni ante el Bayern fue la primera elección del francés.

Este sábado pidió pasó con una gran actuación. El galés desarboló a Jonny, que jugó a pierna cambiada, y fue la peor pesadilla de un Celta que dio una mala imagen en la capital de España. Bale cambió el partido en una acción personal que supuso el 1-0 tras aprovechar un pase de Modric. Su mejor socio otrora le dejó frente a frente con Sergio Álvarez y no lo desperdició.

El conjunto de Unzué, que echó mucho de menos el atrevimiento de Aspas, intentó desperezarse con el único tramo salvable de su juego. Lobotka y Maxi estuvieron cerca de construir el empate y los vigueses pidieron penalti en una acción de Casemiro sobre Méndez que terminó en gol anulado por fuera de juego de Wass. Ahí murió un Celta al que la temporada se le ha hecho demasiado larga.

Para colmo, Bale marcó el segundo, un gol de categoría, que comenzó con un autopase y terminó quitando las telarañas de la escuadra. Dos minutos después, Isco estableció el tercero de la noche con un tanto con sello propio. El malagueño, como suele ser habitual, le puso música al balón y la llevó al palo largo con una plasticidad tremenda.

El partido ya tenía -de por sí- poco interés para la clasificación y el gol de Isco acabó por abrochar una victoria que estaba más que decidida. Sin embargo, todavía quedaba por delante toda una segunda parte llena de sufrimiento para los olívicos. Ni un solo tiro a puerta para el Celta, que vio como su rival no dejó de apretar el gatillo aun sin necesidad.

El canterano Achraf se desquitó de las críticas recibidas durante la temporada y -además de estar a la altura- culminó su actuación con un buen gol tras asociarse con Benzema, que fue sustituido a falta de 20 minutos. Ahí llegó el turno de Asensio y Lucas. Éste primero fue quien diseñó la jugada del quinto tanto, obra de Sergi Gómez en propia meta.

Y para completar la fiesta, la cual tuvo un tiro de Modric a la madera, fue turno de Kroos, que marcó el sexto con un sensacional disparo desde la frontal del área. Un cierre perfecto para un Real Madrid que acabará la Liga ante Villarreal el próximo fin de semana con la mente en Kiev. Su partido en La Cerámica será el último antes de buscar el asalto a la decimotercera Copa de Europa de su historia.