Bailando al Niño y empujando al Bautizo

Centenares de palentinos han vuelto a participar en el Bautizo del Niño, una de las tradiciones más entrañables de la ciudad, que espera poder recibir este año la declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional.

Cientos de palentinos, fieles a la primera cita del año, han vuelto a acompañar a la imagen del Niño Jesús en la festividad de su bautizo, una celebración que hunde sus raíces en el la conmemoración de la Circuncisión del Señor y la presencia judía en Palencia.

 

La renovación de los votos del bautismo, la procesión y la popular pedrea de caramelos, al uso de los bautizos de esta tierra, congregan cada año a cientos de palentinos y numerosos visitantes que se empapan de la ternura y el calor de una de las fiestas más queridas por los palentinos. "El 1 de enero es un día malo, pero lo mismo que los palentinos hacemos el esfuerzo por venir, pueden hacerlo las personas que vienen de fuera y una vez aquí verán que merece la pena". Con estas palabras, el hermano mayor de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús, Ángel Gutiérrez, animaba a los turistas y visitantes a acercarse por Palencia para participar de una de las tracidiones más entrañables que mantiene la ciudad.

 

Un año más, la fiesta ha girado en torno a los trámites que desde hace varios años se están cumpliendo para conseguir su declaración como de Interés Turístico Nacional. "Confiamos en que llegue a lo largo de este año 2015. Estamos terminando de cumplir con los requisitos, sobre todo relacionados con la presencia de la fiesta en los medios de comunicación nacionales, pero somos optimistas", comentaba Gutiérrez a los periodistas de todos los medios locales que se están volcando por conseguir el marchamo para el Bautizo. 

 

El resto del ritual ha seguido el guion establecido. Tras el rezo del rosario y la renovación de los votos bautismales en la iglesia de San Miguel y antes de la pedrea de más de 500 kilos de caramelos y confites, la imagen del Niño ha desfilado en procesión por los entornos del templo a hombros de los representantes de las instituciones; de los obispos palentinos: Esteban Escudero, el de la diócesis, y Manuel Sánchez Monge, el fuentero obispo de Mondoñedo-Ferrol y de numerosos cofrades que han pugnado por un lugar bajo las andas. Todo ello, como siempre, entre los sones del popular villancico del 'Ea' a cargo de la Banda Municipal, puesto que este año se ha echado de menos la música de dulzaina que tradicionalmente acompaña también al desfile.