Russell Brand espera en prisión una condena que puede llevarle varios años entre rejas

El actor y humorista británico será sentenciado este lunes en Londres tras ser declarado culpable de violación y tres agresiones sexuales contra cuatro mujeres

Russell Brand espera en prisión una condena que puede llevarle varios años entre rejas
Rusell Brand
El autor esTeresa Sánchez
Teresa Sánchez
Lectura estimada: 3 min.

El futuro judicial de Russell Brand se decidirá este lunes en un tribunal de Londres. El actor y humorista británico, de 51 años, conocerá la pena que deberá cumplir después de que un jurado lo declarase culpable el pasado jueves de un delito de violación y tres de agresión sexual cometidos contra cuatro mujeres entre 2004 y 2009. Mientras espera la sentencia, permanece en prisión preventiva tras serle denegada la libertad bajo fianza.

El juez Joel Bennathan, del tribunal de Southwark, ya le advirtió de que los delitos por los que ha sido declarado culpable pueden acarrearle una "pena de prisión sustancial". La gravedad de los hechos y la decisión judicial de mantenerlo bajo custodia han elevado la expectación ante una sentencia que se conocerá este lunes. Los cuatro delitos probados corresponden a episodios ocurridos en distintos escenarios de Londres y relacionados con mujeres con las que Brand coincidió en el ámbito profesional o después de sus actuaciones. El más grave tuvo lugar en 2009, cuando violó analmente a una admiradora de 21 años a la que había conocido tras un espectáculo en el Hammersmith Apollo.

A ese episodio se suman tres agresiones sexuales. En 2005, besó y manoseó a una trabajadora de Capital Radio en un pasillo de la emisora. Un año antes, durante una fiesta en un bar del Soho, tocó los pechos de una empleada de MTV. El último caso juzgado ocurrió también en 2009, cuando agredió sexualmente a una trabajadora de Channel 4 durante una grabación, después de pedirle que le diera un masaje.

Sin embargo, el jurado no consideró acreditados todos los cargos. Brand fue absuelto de otras dos acusaciones de violación y de un intento de agresión indecente, por lo que la condena se limita a los cuatro delitos por los que fue declarado culpable.

El juicio comenzó el 14 de octubre y concluyó el 5 de noviembre. Seis mujeres habían denunciado al artista por distintos hechos ocurridos entre 1999 y 2009. Durante las sesiones declararon las denunciantes, antiguos colaboradores y personas de su entorno. También compareció su actual esposa, Laura, que acudió en numerosas ocasiones a las vistas y testificó en su defensa.

La defensa, encabezada por el abogado Ian Winter, sostuvo que Brand era inocente y argumentó que, pese a su conocida vida sentimental y sexual promiscua, todas sus relaciones habían sido consentidas. También cuestionó la imparcialidad del proceso por la repercusión mediática que había adquirido el caso. "El pozo de la justicia está contaminado", llegó a afirmar el letrado.

La fiscal Riel Karmy-Jones mantuvo una versión muy distinta. Durante el juicio cuestionó los cambios en el relato del acusado, que inicialmente aseguró a la Policía que no reconocía a las denunciantes y posteriormente admitió recordar a algunas de ellas. La acusación también recurrió a declaraciones de antiguos asistentes y amigos para describir su comportamiento y la forma en que, según sus testimonios, anteponía sus deseos a los límites de otras personas.

Entre las pruebas expuestas figuraron algunos pasajes de la autobiografía de Brand, My Booky Wook, publicada en 2007. La fiscal leyó un fragmento en el que el propio actor escribía: "Si quiero algo -ya sea un trabajo o una mujer-, apartaré con determinación y resolución todo lo que se interponga hasta poseer el objeto de mi deseo".

El caso tiene también una dimensión que va más allá del ámbito judicial. La investigación conjunta publicada en septiembre de 2023 por The Times, The Sunday Times y Channel 4, en la que varias mujeres relataron presuntos abusos del humorista, contribuyó a sacar a la luz las acusaciones que rodeaban al artista. Aquellos testimonios correspondían a otras mujeres distintas de las denunciantes de este juicio.

La sentencia ha provocado igualmente reacciones en el Gobierno británico. El primer ministro, Andy Burnham, calificó los hechos de "horrorosos" y anunció cambios para facilitar que las víctimas de delitos sexuales puedan prestar declaración. Por su parte, la ministra de Cultura, Lisa Nandy, alertó de que los abusos de poder y la explotación sexual siguen presentes en los medios de comunicación y la industria del entretenimiento, e instó a las empresas a reforzar la protección de quienes denuncian estas conductas.

Este lunes, el tribunal de Southwark pondrá cifra a la condena de uno de los humoristas británicos más conocidos de las últimas décadas, cuyo caso ha reabierto el debate sobre los abusos de poder y la protección de las mujeres en el mundo del espectáculo.

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