La Junta promete pagar las indemnizaciones por ataques de lobo en menos de 30 días
Agricultura trabaja en actualizar los baremos a precios reales y estudia vías para autorizar controles de la población del lobo
La Junta de Castilla y León trabaja para desbloquear el pago de las indemnizaciones pendientes a los ganaderos por los daños provocados por el lobo y se ha comprometido a agilizar los procedimientos para que las compensaciones puedan recibirse en menos de 30 días.
El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha asegurado durante su intervención en Ávila que el nuevo equipo de la Consejería se encontró con "cerca de un año de indemnizaciones" pendientes de pago a los ganaderos.
Según ha explicado, los créditos necesarios todavía no están en la Consejería de Agricultura, por lo que se está trabajando conjuntamente con Medio Ambiente para desbloquear las cantidades pendientes.
Además, la Junta pretende revisar los actuales baremos de compensación. El objetivo, según Pino, es que las indemnizaciones se establezcan "a precio real de mercado" y contemplen también el lucro cesante de los ganaderos afectados.
El consejero ha situado antes de final de año el plazo para que estas modificaciones vean la luz y ha anunciado que se trabaja en un procedimiento simplificado que permita que las indemnizaciones se abonen "en menos de 30 días".
La gestión del lobo ha ocupado también parte de su intervención. Pino ha defendido que la Junta está explorando vías para realizar controles de población y ha asegurado que ya ha dado instrucciones a la Dirección General de Caza, Pesca y Medio Rural para estudiar las posibilidades existentes.
El consejero ha cuestionado además la situación actual de protección del lobo y ha señalado que en la conferencia sectorial de Medio Ambiente se planteó, según su relato, que el estado de conservación de la especie era favorable, mientras que posteriormente el Ministerio para la Transición Ecológica habría trasladado a la Comisión Europea una valoración desfavorable.
Esta circunstancia, ha sostenido, dificulta la posibilidad de realizar controles. Pese a ello, Pino ha defendido que "hace falta controlar la población del lobo" y ha situado como prioridades la protección de los ganaderos y la compensación de los daños que se produzcan.
La Junta también ha planteado cambios en el saneamiento ganadero, con una mayor flexibilidad para que los titulares de las explotaciones puedan elegir al veterinario que realice estas actuaciones. El consejero ha señalado que se pretende que sea "el ganadero el que con libertad pueda elegir qué veterinario va a hacer el saneamiento ganadero".








