El conjunto palentino depende de sí mismo, pero los posibles descensos desde Segunda RFEF pueden complicar la salvación
El Becerril se juega la permanencia con múltiples escenarios en juego
El conjunto palentino depende de sí mismo, pero los posibles descensos desde Segunda RFEF pueden complicar la salvación
El Becerril afronta las dos últimas jornadas de liga en el grupo 8 de Tercera RFEF con la permanencia en juego y un escenario que va mucho más allá de sus propios resultados.
A día de hoy, la situación es relativamente clara en la clasificación. El conjunto palentino es 15º con 26 puntos, fuera de los puestos de descenso, que ocupan Unionistas B de Salamanca y Mojados (25 puntos) y Numancia B (24). Con este panorama, el objetivo inmediato es sencillo: sumar lo mismo o más que sus tres perseguidores en las dos jornadas que restan.
El calendario le depara una visita al Bembibre, que le precede en la tabla con 31 puntos, y el cierre de la temporada en casa ante la Arandina, con 34 puntos y ya fuera de su alcance.
Sin embargo, la permanencia no depende únicamente de lo que ocurra en este grupo.
El efecto dominó desde Segunda RFEF
La clave está en los movimientos entre categorías. En Tercera RFEF está asegurado un ascenso, el del At. Tordesillas como campeón, y podría haber un segundo si el ganador del play-off (entre el 2º y el 5º) logra subir en la eliminatoria nacional.
Pero ya hay un descenso confirmado desde Segunda RFEF: el Burgos B, que ocupará plaza la próxima temporada en el grupo 8. Esto, de momento, no altera el número de descensos en Tercera, que seguirían siendo tres.
El problema para el Becerril aparece si caen más equipos de Castilla y León desde la categoría superior. Con una jornada por disputarse, tanto el Valladolid Promesas como el At. Astorga están en riesgo.
El conjunto leonés marca ahora la salvación con 44 puntos (12º) y se jugará la permanencia en el campo del Ourense, equipo de la zona alta. Justo por debajo, el Langreo (43 puntos) ocupa la plaza de play-out, mientras que el filial vallisoletano es 14º con 42 puntos, en descenso directo, aunque en la última jornada recibe al Burgos B, ya descendido.
Incluso el Sarriana, con 40 puntos, podría verse implicado en función de los resultados. La opción que no se puede dar en ningún caso es la del descenso directo de los dos equipos castellanoleoneses, aunque sí podría darse la pérdida de categoría de uno de ellos y la participación del otro en el play-out, que alargaría la incertidumbre.
Qué necesita el Becerril
Con todos estos condicionantes, el Becerril tiene un objetivo prioritario: evitar a toda costa caer a los tres últimos puestos. Eso le garantizaría la permanencia en el escenario actual.
No obstante, si finalmente descienden más equipos de Castilla y León desde Segunda RFEF, el número de arrastres podría aumentar y obligar a los palentinos a mejorar su posición. En ese caso, acabar 15º podría no ser suficiente.
Por ello, además de vigilar a sus rivales directos, el Becerril tiene una opción adicional: escalar una posición más, algo que le permitiría dejar a cuatro equipos por detrás y aumentar sus opciones de salvación en caso de descensos en cadena.
Dos jornadas, múltiples combinaciones y un desenlace abierto en el que cada punto puede resultar decisivo para el futuro del conjunto palentino.








